De primera (necesidad)

Es la clásica rural todo terreno de Subaru. Receta conocida de seguridad, confiabilidad y performance. Con dos sorpresas: la mejor caja CVT y una puesta a punto adaptada a la realidad de nuestros caminos.

Desde hace casi 40 años, Subaru ofrece un modelo muy singular: un rural con mayor despeje del suelo y doble tracción, para familias todo terreno. Se llamó Leone, Station Wagon 4WD y Outback. Recién en las últimas dos décadas, los competidores descubrieron que era un nicho interesante y salieron a imitarla: Volvo XC70, Audi A4/A6 Allroad, Volkswagen Passat Alltrack y Mercedes-Benz Clase E All Terrain.

La Outback también fue la inspiración para algunos tiernos homenajes 4×2, surgidos en el Mercosur: Fiat Palio Adventure, Peugeot 206 Escapade y Volkswagen Suran Cross, entre otras rurales aventureras.

La Outback y el sedán Legacy acaban de estrenar una nueva generación en la Argentina. Manejamos durante una semana la versión tope de gama: Outback 3.6R AWD, de 69.900 dólares.

La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Desde que adoptó el nombre Outback, hace ya cinco generaciones, la rural off-road de Subaru siempre se desarrolló sobre la base del sedán Legacy (que en algunos mercados también tiene una variante rural, aunque estrictamente de asfalto). Y este caso no es la excepción.

La diferencia para la Argentina, en el caso de esta quinta generación de Legacy/Outback, es que el sedán se ofrece en una sola versión (2.5 AWD de 175 cv, a 52.900 dólares), mientras que la rural tiene dos variantes (2.5 AWD a 62.900 dólares y 3.6R AWD de 260 cv, a 69.900 dólares).

Los dos modelos se posicionan en el Segmento D (mediano). Mientras el Legacy compite contra un amplio abanico de rivales generalista (Ford Mondeo, Honda Accord, Toyota Camry, Volkswagen Passat) y premium (Audi A4, BMW Serie 3, Mercedes-Benz Clase C, Volvo S60), la Outback tienen apenas un rival directo en la Argentina: Audi A4 Allroad (252 cv, 75.600 dólares).

En la práctica, por la cantidad de seguidores leales que tiene en nuestro mercado, la Outback juega en su propia liga. Por eso, en materia estética, esta nueva generación no representa ninguna revolución. Se ve un poco más musculosa que el modelo anterior y las dimensiones se mantienen iguales (4,80 metros de largo y 2,74 de distancia entre ejes), aunque sigue fiel a sí misma: discreta, elegante y con personalidad propia.

Ni siquiera recurre a detalles exóticos, como algunas Outback más antiguas, que tenían puertas delanteras sin marcos de ventanas (como si fuera una coupé).

Lo que importa es la funcionalidad: por eso el generoso cubrecárter bajo la trompa, el buen despeje del suelo de 220 milímetros y las robustas barras portaequipaje sobre el techo.

Un detalle no menor, sobre el que vamos a profundizar más adelante, es el calzado: lleva neumáticos Bridgestone Dueler H/P Sport 225/60R18.

POR DENTRO

La cabina se nota más moderna y se aprecia, en especial, un mayor cuidado en la calidad de los materiales. Todos los Subaru tienen una excelente fabricación, pero nunca se destacaron por los detalles de lujo o diseño en sus habitáculos. En la nueva Outback hay una mayor cantidad de revestimientos suaves al tacto y comandos muy agradables de tocar. Sigue sin ser un derroche de confort, pero hay un mayor esmero en los detalles.

Lo que importa acá, una vez más, es la función: el interior es muy espacioso. Hay lugar de sobra para cinco adultos. Los ocupantes delanteros tienen asientos con ajustes eléctricos (con memorias, para el conductor) y los traseros viajan en Business: respaldo reclinables por porciones y espacio suficiente como para sentarse con las piernas cruzadas.

Eso no le resta espacio al baúl, que sigue siendo enorme, con 512 litros de capacidad y la posibilidad de rebatir los respaldos por tercios, hasta llegar a un volumen total de 1.848 litros. Las barras sobre el techo tienen capacidad para llevar cargas de hasta 70 kilos.

Viene con una pantalla táctil multimedia de siete pulgadas. Incluye comandos por voz, GPS y cámara de retroceso. Debería contar también con Apple Car Play y Android Auto, como ofrecen otros modelos de este segmento (y más accesibles también). Para compensar, el equipo de audio tiene excelente calidad de sonido, con parlantes Harman Kardon.

La cabina es luminosa y tiene techo corredizo. La única contra es la rueda de auxilio. Es finita, de uso temporario: imperdonable en un vehículo que será utilizado off-road.

SEGURIDAD

Los Subaru siempre se destacan en este aspecto y la nueva Outback no defrauda. Viene de serie con siete airbags (incluye de rodillas, para el conductor), anclajes Isofix, frenos ABS con EBD, control de estabilidad, control de tracción, control activo de torque y asistencia al arranque en pendiente.

En otros mercados, Subaru ya está ofreciendo ayudas inteligentes a la conducción, como el genial sistema EyeSight (ver cómo funciona). El plan de la marca es comenzar a ofrecerlo en América Latina en el mediano plazo.

La nueva Outback fue sometida a las pruebas de choque de EuroNCAP. Obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas, con 85% de protección para adultos, 87% para niños y 70% para peatones.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Esta es la especialidad de Subaru. La nueva Outback se ofrece con dos motorizaciones en la Argentina. En ambos casos, utiliza la arquitectura tipo Bóxer, con cilindros opuestos y bajo centro de gravedad. El más tranquilo es el cuatro cilindros 2.5 16v, con 175 cv y 235 Nm.

La unidad probada por Lubri-Press era la tope de gama: seis cilindros Bóxer 3.6 24v (muy Porsche, ¿verdad?), con 260 cv a 6.000 rpm y 350 Nm a 4.400 rpm.

En los dos casos son impulsores atmosféricos. Consumen un poco más que los modernos turbo o biturbo, pero tienen el sello de la legendaria confiabilidad de Subaru. El importador local lo acompaña con una garantía poco habitual: cinco años o 100 mil kilómetros. Además, los servicios de mantenimiento son cada 15 mil kilómetros.

Los dos impulsores se combinan con caja automática CVT (variador contínuo), con levas al volante y seis marchas preprogramadas. También tienen tracción permanente a las cuatro ruedas, con función X-Mode, para optimizar el agarre en terrenos resbaladizos.

La versión 3.6R agrega además el sistema SI-Drive, que permite elegir entre tres modos de conducción, que mejoran la respuesta del acelerador y la respuesta de la caja.

COMPORTAMIENTO

La prueba de manejo fue en ciudad, ruta y off-road. La Outback es un vehículo que se siente confiado y robusto en todo tipo de caminos. Desde nuestras calles llenas de pozos hasta en el barro.

El despeje del suelo es de 220 milímetros, pero la Outback es mucho más que una “rural levantada”. Lo que la convierte en un verdadero todo terreno es el conjunto de genialidades de su Ingeniería.

Tenemos, por un lado, un chasis robusto y un calzado muy apropiado. Lleva unas vistosas llantas de 18 pulgadas, pero Subaru no cayó en la tentación moderna de ofrecer neumáticos de perfil bajo: las Bridgestone Dueler H/P Sport 225/60R18 aíslan muy bien a los pasajeros del camino y se comportan con dignidad fuera del asfalto.

Con un poco más de dibujo en los neumáticos, tendría poco que envidiarle a una pick-up 4×4. Porque ahí es donde se luce el sistema AWD, con tracción permanente a las cuatro ruedas. Sobre barro o terreno deslizante, la Outback no titubea. No patina ni resbala. Tracciona de manera pareja y transmite una seguridad notable.

A eso hay que sumarle la excelente caja CVT. Los lectores habituales de Lubri-Press saben que no soy muy fan de estos variadores contínuos, pero Subaru me sacó los prejuicios. Acá no hay sensaciones de patinamiento en el variador, ni tacómetros que se clavan en el régimen máximo (mientras la velocidad aumenta de manera lenta).

La reacción ante los pedidos del acelerador es instantánea. Incluso algo brusca, cuando empezás a jugar con los programas del SI-Drive. Sorprende y requiere un tiempo de adaptación. Pero siempre para bien, porque manejar esta Outback es todo lo divertido que no parece indicar la discreta y familiera silueta de su carrocería.

Es que el mérito, en definitiva, va más allá de la excelente combinación de chasis, neumáticos, caja y sistema de tracción. Todos los aplausos van para el motor. Es una fórmula clásica de motor Bóxer atmosférico. Pero con el torque natural en bajas vueltas, que sólo es capaz de entregar una buena cantidad de cilindros y centímetros cúbicos.

La Outback tiene performance old-school. Con todo lo bueno y lo malo de ello. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 230 km/h. Son cifras excelentes para una rural. El consumo ya no es tan bueno. Cuidando mucho el acelerador, se logra una media de 10,5 litros cada 100 kilómetros. Ahora, si vas a divertirte fuera del asfalto, no te asustes si rondás los 18 litros.

CONCLUSIÓN

Si estás buscando una SUV o un vehículo familiar en la franja de los 70 mil dólares, deberías probar la Outback. En los últimos meses manejé varios modelos de este segmento y hay para todos los gustos: desde SUVs y sedanes de propuesta clásica, hasta crossovers que mezclan la estética de una coupé con la de vehículos todo terreno. Sin embargo, todos tienen el mismo problema: las ruedas, las suspensiones y al andar sufren al momento de enfrentarse con la realidad de nuestros caminos.

Y no me refiero a grandes travesías off-road. Hablo de la realidad cotidiana de calles, pozos badenes, rutas en mal estado, caminos olvidados por las autoridades y autopistas flojas de papeles.

Digo que deberías probar la Outback porque, en este aspecto, la diferencia de comportamiento con respecto a vehículos de precio similar es sorprendente. Y sólo se comprende al manejarlo.

Otra cosa que me gustó fue la excelente respuesta de la caja CVT. Siempre fui un detractor de este tipo de transmisiones, pero nunca había probado esta última evolución de Subaru. Es tan veloz y tiene una respuesta tan instantánea, que le hace pasar vergüenza a algunas transmisiones con convertidor de par y doble embrague más renombradas. Ahora entiendo por qué Subaru le puso esta misma CVT al deportivo WRX.

Más allá de eso, no hay sorpresas. Sigue siendo la histórica y exitosa receta de las rurales de Subaru con doble tracción: buen despeje del suelo, gran espacio interior y excelente calidad de fabricación, pero sin lujos ni gadgets supérfluos.

No vas a tener opciones de luces de colores para ambientar la cabina, pero sí los programas SI-Drive y X-Mode, para sacarle el mejor rendimiento a la mecánica. No vas a tener un diseño ultramoderno, pero sí un buen equipamiento de seguridad y un interior modulable, para llevar todo tipo de cargas y pasajeros.

La Outback 3.6R es la síntesis perfecta de un vehículo seguro, práctico, confiable y de excelente performance, pero –acá está su gran originalidad- con un planteo adaptado a la realidad de nuestros caminos. Por eso, incluso a miles de kilómetros de la Argentina, algunos dicen que este auto “es todo lo que se necesita en esta vida”.

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: Jacinto Campos

FICHA TÉCNICA

  • Modelo probado: Subaru Outback 3.6R AWD CVT Limited
  • Origen: Japón
  • Precio: 69.900 dólares (versiones desde 62.900 dólares)
  • Garantía: Cinco años o 100 mil kilómetros (servicios cada 15 mil kilómetros)
  • Comercializa: Inchcape – Subaru Argentina (www.subaru.com.ar)

MOTOR

  • Tipo: naftero, delantero tipo Bóxer, con seis cilindros opuestos, cuatro válvulas por cilindro, inyección electrónica multipunto.
  • Cilindrada: 3.630 cc
  • Potencia: 260 cv a 6.000 rpm
  • Torque: 350 Nm a 4.400 rpm

TRANSMISIÓN

  • Tipo: tracción permanente a las cuatro ruedas, con sistema Symmetrical All Wheel Drive de distribución variable y programa X-Mode para superficies deslizantes.
  • Caja: automática Lineartronic CVT (de variador contínuo), con seis marchas preprogramadas, programas de manejo SI-Drive y levas al volante.

CHASIS

  • Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
  • Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
  • Frenos delanteros: discos ventilados.
  • Frenos traseros: discos ventilados.
  • Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica y dureza variable con SI-Drive.
  • Neumáticos: Bridgestone Dueler H/P Sport 225/60R18 (rueda de auxilio de uso temporario)

PRESTACIONES

  • Velocidad máxima: 230 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,3 segundos
  • Consumo urbano: 13,8 l/100km
  • Consumo extraurbano: 8,1 l/100km
  • Consumo medio: 10,9 l/100km

MEDIDAS

  • Largo / ancho / alto: 4.815 mm / 1.840 mm / 1.675 mm
  • Distancia entre ejes: 2.745 mm
  • Despeje del suelo: 220 milímetros
  • Peso en orden de marcha: 1.720 kg
  • Capacidad de baúl: 512 / 1.848 litros
  • Capacidad de combustible: 60 litros

EQUIPAMIENTO

  • Doble airbag frontal delantero
  • Doble airbag lateral delantero
  • Doble airbag de cortina
  • Airbag para rodillas del conductor
  • Control electrónico de estabilidad y tracción (VDC)
  • Control activo de torque (ATV)
  • Sistema de frenos ABS con sistema de distribución electrónica de fuerza de frenado (EBD)
  • Sistema de freno de arranque en pendiente (HSA)
  • Estructura de la carrocería con refuerzo en forma de anillo con zonas de deformación delantera y trasera
  • Barras en las puertas para impacto lateral.
  • Apoyacabezas inteligentes retráctiles en asientos delanteros, disminuyen el efecto latigazo en caso de colisión.
  • Anclaje para sillas de niños Isofix
  • Pantalla táctil multimedia de siete pulgadas, con Blutooth, GPS, cámara de retroceso y comandos por voz.
  • Tapizado en cuero negro microperforado y apliques en gris plata y gris grafito en superficies duras.
  • Buatacas del conductor (con memorias) y acompañante con ajuste eléctrico .
  • Techo solar eléctrico.
  • Control de crucero con comandos al volante.
  • Climatizador automático bizona y salidas de aire para plazas traseras.
  • Sistema de acceso y encendido de motor sin llave.
  • Sensor de luz y lluvia.
  • Luces diurnas de leds con lavafaros y faros antiniebla
  • Portón trasero de apertura automática, con comando a distancia