Cuando el envase es parte de la solución
El Doypack permite la reducción de material de envase y la dosificación controlada.
El envase contiene 100 centímetros cúbicos: la medida estándar que utiliza la mayoría de las motocicletas de dos tiempos del parque argentino.
Desde Fercol, lanzamos Celer Doypack 2T 100cc, el primer lubricante 2T en este formato del mercado argentino. Una apuesta por la precisión, la sustentabilidad y un cambio de lógica en el packaging del sector. El mercado de lubricantes para motores de dos tiempos en la Argentina se maneja, desde hace décadas, con una lógica simple: bidones de litro o medio litro, fracciones sueltas y la confianza del usuario en calcular a ojo la cantidad justa. Es un sistema que funciona, hasta que se mide lo que se pierde en el camino.
El sobrante de aceite que queda en un envase abierto se oxida. El usuario que no tiene medidor vierte de más o de menos, y cualquiera de las dos opciones tiene consecuencias: exceso de humo y carbonización en un caso, lubricación insuficiente y desgaste prematuro en el otro. A eso se suma el volumen de plástico que genera un formato pensado para contener más producto del que muchas aplicaciones requieren. No son problemas nuevos. Son problemas que el sector naturalizó.
El formato Doypack propone una respuesta concreta. Un envase flexible, autoportante, de uso único, que contiene exactamente 100 centímetros cúbicos, la medida estándar que utiliza la mayoría de las motocicletas de dos tiempos del parque argentino. Se abre, se vierte completo y se descarta. No hay sobrante que se oxide, no hay cálculo manual de la dosis y la cantidad de material plástico por unidad de producto es significativamente menor que la de un bidón convencional.
No se trata de una tecnología experimental. El Doypack lleva años consolidándose en otras industrias, donde la reducción de material de envase y la dosificación controlada son exigencias de mercado. En el rubro de lubricantes, sin embargo, su adopción ha sido más lenta, sobre todo en mercados donde el bidón rígido sigue siendo sinónimo de aceite para motor.
La tendencia global apunta en otra dirección. Los principales fabricantes de lubricantes a nivel mundial están revisando sus formatos de packaging como parte de compromisos de sustentabilidad que ya no son opcionales sino regulatorios en varios mercados. Menor gramaje de plástico por unidad, formatos que reducen el desperdicio de producto y envases diseñados para un ciclo de uso eficiente forman parte de una conversación que la industria automotriz en su conjunto viene teniendo con creciente seriedad.
En ese contexto, Fercol da un paso concreto: introducimos el formato Doypack de 100cc en el segmento de lubricantes 2T, siendo la primera empresa argentina en hacerlo. Lo que significa un cambio de lógica en el punto exacto donde más impacta: el envase de dosis única, que hasta ahora solo existía en botella rígida.
Esa decisión tiene un peso específico. Lo que el Doypack 2T señala es una lectura del mercado: el usuario de moto de dos tiempos, desde el delivery urbano hasta el uso recreativo. Necesita practicidad, precisión y menos desperdicio, y el formato tradicional no le está dando ninguna de las tres.
El lanzamiento de Celer Doypack 2T no redefine las reglas del juego de un día para el otro. Pero marca un punto de inflexión en la manera en que la industria argentina de lubricantes piensa el envase, no como un contenedor pasivo del producto, sino como parte integral de la experiencia de uso. La dosis exacta, el descarte limpio y la reducción de material no son atributos del aceite; son atributos del formato.
Fercol suma al mercado argentino un formato que la industria global ya viene adoptando. No se trata de reemplazar lo que funciona, sino de ofrecer una alternativa que resuelve problemas concretos: desperdicio, precisión y exceso de material.
Fuente: Fercol Lubricantes
