Filtros de Habitáculo Mahle

Es uno de los elementos con menos popularidad dentro de las piezas de un vehículo. Sin embargo su función y mantenimiento es fundamental para la salud del conductor y de todos los ocupantes.

Tal como su nombre lo indica, el Filtro de Habitáculo es un elemento filtrante que cumple con la imprescindible función de purificar el aire que ingresa hacia el interior del vehículo para asegurarles tanto al conductor como a los pasajeros algo tan esencial como respirar aire limpio.

Dado que en el medio ambiente se encuentran dispersos agentes contaminantes muy agresivos para la salud del ser humano, como ser, sulfatos compuestos, humo, gases de escapes, benceno, polvo de abrasión de neumáticos, hollín, polen, y esporas (entre una gran lista de sustancias tóxicas) los expertos de MAHLE recomiendan sustituirlo por lo menos cada 20.000 km.

Como dato destacable, un filtro de habitáculo de auto tiene que limpiar hasta 100.000 litros de aire contaminado por hora, y si nos referimos a filtros de camiones deben hacerlo en proporción hasta cinco veces más, tales exigencias un filtro convencional no llega a soportar. 

Para hacer frente a tan rigurosas exigencias los filtros Mahle están equipados con material filtrante de máxima calidad capaz de soportar severas condiciones de contaminación como consecuencia de la polución ambiental.

Los Filtros de Habitáculo Mahle suministran de forma segura aire depurado y limpio tanto al conductor como a todos sus pasajeros, reduce el ingreso polvo, y la peligrosa formación de vaho en el habitáculo, protegiendo a su vez el sistema de calefacción y  aire acondicionado, dado que un rendimiento deficiente puede ocasionarle daños irreparables a todo el sistema de climatización.

Como regla general, estos están formados por varias capas de carbón activado añadido entre dos capas gruesas de material filtrante de alto rendimiento. El tejido de mayor porosidad mantiene el habitáculo libre de polen, partículas y sustancias sólidas, y por su lado el carbón activado captura los contaminantes gaseosos tales como el ozono, sustancias olorosas, óxidos de nitrógeno, y vapor de agua o moléculas de nafta, reteniéndolos, e impidiendo su paso.
La capacidad de rendimiento y almacenamiento de un filtro de habitáculo se define, precisamente, en las especificaciones del equipo original. La vida útil de un filtro de aire de habitáculo es de hasta 20.000 km, dependiendo del fabricante del vehículo. Sin embargo, debido a la alta carga microbiana, se recomienda que el filtro sea sustituido por lo menos dos veces al año.

Cambiar regularmente el filtro de habitáculo sigue siendo el más eficaz método contra la contaminación bacteriana en el habitáculo.

Tips a considerar

Un filtro saturado reduce la capacidad del sistema de ventilación, dificultando así el rápido desempañado de los cristales. Si se posterga demasiado la sustitución del filtro la suciedad acumulada puede comenzar a absorber humedad, preparado un perfecto escenario para la formación de caldo de cultivo de bacterias y moho que se extenderán por los conductos de ventilación y de aire acondicionado produciendo olores muy desagradables y emisiones nocivas para la salud.

Si bien la primavera es la época en que más se sustituye el filtro de habitáculos, una inspección de la capa de fieltro nos mostró que, siempre, independientemente de la estación del año, quedan impurezas retenidas. En primavera se pueden encontrar por ejemplo, polen,  semillas de gramíneas y partículas relativamente gruesas.

En verano el filtro acumula principalmente hollín y polvo fino. En otoño se encontrará una situación similar a la del verano aunque con una mayor acumulación de polvo, y otras partículas provenientes de las hojas secas, y hongos debido a la gran cantidad de humedad en el aire. Para la llegada del invierno este filtro estará completamente saturado y no cumplirá siquiera con las funciones básicas y habrá que sustituirlo.

Algunos consejos a tener en cuenta:

  • La regla de los 20 segundos: Si el vehículo está estacionado al sol, abra primero todas las ventanas para dejar salir la acumulación de calor, luego active el sistema de climatización, y cierre las ventanas. Esto colabora con el ahorro de energía, protege el sistema de climatización, y acorta el tiempo de enfriamiento  necesario para alcanzar una temperatura interior agradable.
  • La regla 8 grados: Para proteger el sistema de climatización del vehículo, la temperatura del habitáculo ideal es de hasta 8°C más baja que la temperatura exterior. Es decir: si la temperatura exterior es de 30 ° C, el sistema de climatización se debe establecer a 22 ° C.
  • La regla de los 10 minutos: El sistema de aire acondicionado debe apagarse alrededor de diez minutos antes de llegar a su destino. Esto no sólo evita un choque de calor al salir del auto, sino también seca la condensación en el evaporador y los conductos de aire. Esto elimina la humedad, lo que ralentiza significativamente el crecimiento de moho y bacterias

Tecnología Mahle CareMetix

CareMetix S5 es uno de los filtros de habitáculo con mayor adelanto tecnológico del mundo, cuenta con 5 capas que proporcionan protección quintuplicada, que filtra y elimina todos los olores desagradables que pudieran ingresar al vehículo, además de proteger contra alérgenos que los filtros convencionales no pueden bloquear. Cuenta con un sistema de Protección contra bacterias nocivas.  Su tecnología elimina microorganismos y evita que se diseminen por todo el material filtrante, gracias a su recubrimiento anti-bacteriano. Este filtro innovador protege así la salud de todos los pasajeros en cada estación.

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