Inflando el pecho

FERCOL

 

Por Fernando Colombo

Con el cierre del 2013 y el comienzo del 2014 estamos llenos de emociones encontradas. Un poco de cansancio, característico de este mes festivo, que nos ocupa las agendas con encuentros y eventos de todo tipo y color; un poco de satisfacción al dar vuelta la cabeza y ver todo lo que hicimos en tan poco tiempo; y un poco de incertidumbre por lo que nos depara el año entrante. Seamos sinceros, en países como el nuestro, uno nunca sabe qué es lo que puede llegar a ocurrir.

Lo que sí sabemos con certeza es que, como dice el anillo de Julio Grondona, todo pasa, lo bueno y lo malo. En lo personal, no coincido mucho con don Julio, pero sí con su alhaja, todo pasa y es importante no olvidar. El 2013 fue un año difícil, no nos olvidamos de la noticia que recibimos en abril, tras el incidente en la planta de elaboración de nuestro principal proveedor, que detuvo la entrega de materia prima durante varios meses; tampoco nos olvidamos de las dificultades que tuvimos para importar aceites bases en una situación de crisis; ni mucho menos de los aumentos de precios en el mercado, el cepo al dólar, y la inflación, que devora nuestro peso e incrementa nuestro trabajo.

Sin embargo, son las circunstancias más adversas las que sacan a relucir lo mejor de uno. Pocas veces vi al personal de la empresa adaptarse y resolver inconvenientes de un modo tan efectivo y rápido, buscando soluciones alternativas, haciendo rendir los recursos, manejando los costos y el stock de mercadería. Hemos realizado más modificaciones en los procesos institucionales este año, que en los 30 anteriores. Y los planes anti-crisis, que hasta entonces eran decorativos, comenzaron a cobrar un sentido.

Ahora, mirando de lejos lo acontecido, haciendo un recuento de todo lo logrado, se nos infla el pecho de orgullo. Por no haber dejado de entregar mercadería, por haber mantenido los repartos al día, por no haber realizado aumentos de precios irracionales, por haber sostenido nuestros planes de financiación, por haber apostado a la calidad y por no haber detenido nuestras compras. En fin, por haber brindado el servicio de siempre.

Cuando todos nos preguntan por qué tenemos un stock tan amplio, para qué saldamos nuestras cuentas diariamente, por qué expandimos nuestras instalaciones, o por qué seguimos invirtiendo en proyectos a futuro, nosotros damos la misma respuesta: porque se nos infla el pecho de orgullo.

Trabajamos bajo la premisa de brindar un servicio de excelencia y esto incluye contener los vaivenes del mercado para que nuestros clientes no sientan las repercusiones.

* Titular de Fercol Lubricantes

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