La insatisfacción empresaria

La lucha permanente entre lo que se necesita o desea, lo que se tiene y lo que se puede, es parte del camino natural de crecimiento, tanto en individuos como en organizaciones.

Cada asimetría entre estas variables produce insatisfacción, y en cambio cuando esas variables se equilibran se logra un estado de satisfacción o realización.

 

En la empresa sucede lo mismo.

Podemos tomar ejemplos a diario referidos a empleados, maquinas, espacio físico, etc., esto quiere decir referidos a la “estructura” misma.

Existe otra cuestión a tener en cuenta que tiene que ver con la naturaleza humana y que se denomina “ambición”, o “deseo de progreso” y que implica que una vez obtenido lo que se necesitaba o deseaba viene un tiempo (corto) de “relax” o “satisfacción”, para nuevamente crear otra asimetría con algo nuevo a conseguir. Esto quiere decir nuevamente “ir por mas”, generando un nuevo estado de insatisfacción.

Cada estado de insatisfacción es “el motor” para conseguir lo que se anhela, y así sucesivamente.

Lo anterior es el principio filosófico básico de la economía capitalista, donde los individuos y organizaciones siempre intentarán progresar generando nuevos y permanentes conflictos entre lo que se tiene y lo que se anhela, generando así nuevos trabajos, conocimientos, tecnologías, progresos, etc.

En el caso de las PyMEs exitosas se da un caso muy particular, que tiene que ver con la relación entre la estructura de la empresa (gente, maquinas, edificio, etc.) y lo que demanda el mercado.

Esta relación “Estructura-Mercado” es la causa mas habitual de satisfacción o insatisfacción del empresario.

El gráfico que se publica junto a este texto muestra el esquema de razonamiento.

Allí se observa claramente que:

  • La satisfacción empresaria depende de que haya equilibrio entre la estructura y el mercado.
  • La insatisfacción empresaria depende del grado de asimetría entre ambos.
  • Las estrategias empresarias son la causa del logro de ese equilibrio
  • Las expectativas y capacidades del empresario son las que alimentan las estrategias y por ende la causa última de todo lo anterior.
  • Para lograr la satisfacción empresaria tan anhelada será entonces muy importante tomarse el tiempo necesario para:
  • Analizar permanentemente el mercado y sus requerimientos
  • Analizar permanentemente la estructura con que se cuenta para responder a esos requerimientos
  • Definir estrategias inteligentes y particulares, ya que cada empresa y cada mercado son únicas e irrepetibles.  Esto implica adaptar otras experiencias y conocimientos a “éste” caso y momento.
  • Trabajar permanentemente sobre la capacitación y actualización empresaria
  • Manejar expectativas ambiciosas con el límite que propone el “sentido común”.

Si estos pasos se logran  implementar en un proceso ordinario y permanente, derivará en un camino de éxito y crecimiento con satisfacción.

Hacerlo no es tan complejo, tomando en cuenta que la dirección empresaria en definitiva es una tarea puramente intelectual.

* SICFIE, Asesoramiento y Control PyME – Coaching empresario
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