La transmisión y su mantenimiento

Incluso en el mundo de la competición se prefiere la cadena para la transmisión de las motos. Pero requiere cuidados y servicios especiales.

En la mayoría de las motos la transmisión final (del piñón de salida de cambio a la corona de la rueda trasera) nos encontramos con una cadena a rodillos. Se trata de un sistema de transmisión que a primera vista puede parecer mecánicamente inferior o menos perfeccionados que los sistemas de transmisión por eje cardánico y engranajes cónicos.

En realidad, en muchos aspectos corre con ventaja e incluso puede ser claramente superior a estos últimos. La cadena de rodillos, aparte de ser un sistema de transmisión muy sencillo y económico de fabricar, permite un funcionamiento suave y silencioso, admite velocidades elevadas y, lo más importante, son de gran rendimiento mecánico porque cuando están funcionando absorben muy poca potencia. Esta ventaja en su funcionamiento mecánico hace que predomine la cadena de en la transmisión secundaria de la mayoría de las motos.

En algunos modelos de scooter o motos de gran cilindrada, la cadena a sido sustituida por otros sistemas de transmisión. Pero en el mundo de la competición, incluyendo las categorías de máxima cilindrada, se sigue prefiriendo la cadena a cualquier otro tipo de transmisión utilizada hasta ahora.

Si hablamos de vida útil, las cadenas presentan una mayor necesidad de mantenimiento que a todo motociclista le interesa conocer a fin de lograr su máxima duración y poder prevenir posibles averías. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la duración de la cadena es limitada (aproximadamente a los 15.000 kilómetros), mientras que la de una transmisión cardánica supera ampliamente estos kilómetros.

a duración puede ser tan larga como la de la propia motocicleta. Por otro lado, la cadena requiere un cuidado y servicio mucho más frecuente, si se desean evitar desgastes prematuros o averías, como roturas de eslabones o un desgaste muy progresivo en el piñón y la corona por desgastes de los dientes. Este mantenimiento se concreta en los tensados periódicos y en la lubricación. Ambas operaciones son fundamentales para el buen rendimiento y duración de la transmisión.

Mantenimiento de la Cadena

El servicio que requiere con mayor frecuencia es el de lubricación o engrase. Generalmente se aconseja realizarlo cada 500 kilómetros o con mayor frecuencia en el caso que se circule habitualmente por caminos de tierra o calles con abundante polvo. En caso que la cadena tenga una carcasa envolvente de protección, el mantenimiento se podría alargar en un periodo de servicio cada 1.000 kilómetros como máximo. El tipo de lubricante aconsejado por los fabricantes es variable, pero lo más cómodo para el usuario es utilizar una grasa en spray de tipo especial para cadenas de rodillos, se pueden encontrar varias marcas en el mercado. Otro de los mantenimientos a realizar con mayor periodicidad, aproximadamente en unos 3.000 kilómetros, es la limpieza a fondo de la cadena. Acá también nos vamos a encontrar con diversas opiniones o métodos para realizarla según su fabricante.

Además del engrase periódico, es igual de importante el tensado de la cadena, un servicio que se debería realizar cada 1.000 kilómetros, aproximadamente. Para realizarlo, en primer lugar se aflojan las tuercas de anclaje de la rueda y a continuación, la moto cargada con una persona, se trabaja sobre los reguladores de posicionamiento del eje o bien sobre los tornillos (según el tipo de sistema que lleve la moto), de manera que la rueda se desplace hacia afuera lo necesario para que desaparezca el exceso de holgura de la cadena.

El servicio que requiere con mayor frecuencia es el de lubricación o engrase.

La cadena estará correctamente tensada cuando presionando en su parte central se pueda mover de arriba a abajo aproximadamente unos 20 o 30 milímetros aproximadamente (la especificación correcta por cada modelo de moto la encontremos en el manual del fabricante). Si la cadena está demasiado floja, aparte de producirse ruidos sobre la marcha, se acelerará el desgaste de los dientes del piñón y la corona. Por el contrario, si se encuentra demasiado tensada, absorbería un exceso de potencia (la moto anda menos), además de sufrir un desgaste mucho más rápido.

Cuando el desgaste de los rodillos y bridas que componen los eslabones llega a ser importante, las holguras sumadas de cada eslabón dan lugar a un sensible alargamiento de la cadena. El engranaje de la cadena con los dientes de la corona y del piñón ya no trabajan a la perfección, lo que origina un rápido desgaste de los dientes, con la consecuencia de quedar inutilizadas ambas piezas: piñón y corona.

La duración de una cadena es muy variable, esto se debe a que depende en gran parte de las condiciones de trabajo que soporte (tipo de lugar por donde se circule la moto, conducción que se realice habitualmente, etc.). Sin embargo, podríamos establecer en unos 15.000 o 20.000 kilómetros.

Hay varios procedimientos para saber si una cadena necesita ser sustituida. El más generalizado consiste en ponerla sobre un plano con los eslabones de canto y tratar de formar una comba con la misma. Si se aproxima o supera los 15 centímetros, procederemos a instalar una cadena nueva.

Por Claudio Sogni.

Formador Técnico del Instituto Tecnológico de Capacitación Automotriz (ITCA)
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Tirada  •  3000 ejemplares
Formato  •  Tabloide Chico
Páginas  •  80-116 páginas a color
Papel  •  Ilustraciones 90 y 150 grs
Periodicidad  •  Mensual