Lubricantes para motores diesel pesados con biodiesel y gas natural

Los combustibles alternativos representan un nuevo desafío para los lubricantes de los gigantes del camino.

Los requerimientos para estos combustibles son distintos e implican la utilización de lubricantes especiales de alto rendimiento.

Se cumplen ya cinco años desde que Argentina implementó las normas Euro V en vehículos diesel pesados. El objetivo de esta norma es reducir las emisiones contaminantes de manera significativa versus las anteriores tecnologías, siendo un camión Euro III aproximadamente tan contaminante como 49 camiones Euro V. Este hito marcó la introducción de productos como la urea, el uso obligatorio de combustible de bajo azufre y el de uso lubricantes bajos en cenizas, para mantener la eficiencia de los sistemas de post tratamiento de gas de escape. Siguiendo en esta línea, actualmente empiezan a verse nuevas tecnologías que buscan reducir aún más las emisiones en el transporte mediante combustibles más limpios como gas natural y biodiesel. Los requerimientos desde el punto de vista de la lubricación son distintos y en ambos casos implican la utilización de lubricantes especiales de alto rendimiento como es el caso del Rimula R6 LM 10W-40.

Biodiesel

El biodiesel, también conocido como FAME (fatty acid methyl esters), se obtiene a partir de la soja y puede mezclarse en distintas proporciones con el gasoil. La forma de nombrar un combustible identificando su proporción de biodiesel es mediante la letra “B” seguida del porcentaje. Por ejemplo, un combustible B5 implica que la mezcla es al 5% de biodiesel, mientras que un B100 es 100% biodiesel. El corte actual para todo gasoil es del 10% (B10), sin embargo algunos sectores han empezado a realizar pruebas con B25 y B100.  Aumentar el corte de biodiesel trae ciertos beneficios y también ciertos desafíos técnicos. El primer y más claro beneficio es medioambiental, siendo su huella de carbono muy baja. Por otro lado su viscosidad es superior a la del gasoil, aportando mayor lubricidad al sistema. Pese a esto, cuenta con menor poder calorífico, peor fluidez en frío, menor estabilidad a la oxidación y mayor afinidad con el agua. Este último punto puede hacer que proliferen colonias de bacterias en el combustible, formando depósitos muy perjudiciales en tanques y sistemas de inyección, pasados algunos meses de estancamiento.

Desde el punto de vista del lubricante, se ha visto en ensayos de laboratorio que el biodiesel en altos porcentajes puede reducir notablemente la vida del aceite. Esto se debe en parte a que el biodiesel tiende a diluir en mayor medida en lubricante, llevando la viscosidad a valores críticos o aumentando la oxidación.

Gas Natural

El gas natural es un combustible conocido en Argentina especialmente en vehículos livianos, pero cada vez es más frecuente ver también vehículos pesados convertidos a este tipo de propulsión. El gas natural ofrece una combustión limpia de muy bajas emisiones y es apuntado globalmente como uno de los combustibles clave en el camino para llegar a una matriz energética sustentable en el futuro. La combustión del gas, sin embargo, suele traer aparejadas mayores temperaturas de trabajo en el motor y la necesidad de un lubricante específico de bajas cenizas. El tema de las cenizas implica que se generen importantes depósitos blanquecinos típicamente en válvulas y pistones, que pueden tener consecuencias muy graves si llegaran al nivel de causar detonaciones o encendidos a destiempo por puntos calientes que actúan como bujías. Las cenizas son causadas por el exceso de ciertos aditivos que proveen alcalinidad al aceite y que al quemarse forman depósitos. Estos aditivos pueden ser reemplazados por otros paquetes que no forman cenizas, pero mantienen la alcalinidad.

Rimula R6 LM 10W-40

Habiendo revisado brevemente dos combustibles alternativos para servicio pesado, que ya están disponibles y que poco a poco están ganando participación en el mundo del transporte, propondremos una solución tecnológicamente viable para flotas mixtas tanto en gas natural, biodiesel y diesel convencional. El lubricante sintético Rimula R6 LM 10W-40, está formulado con una tecnología exclusiva de Shell denominada Dynamic Protection Plus, que implica el uso de básicos 100% sintéticos provenientes del gas natural (GTL: gas to liquid) y avanzados aditivos bajos en cenizas. Las bajas cenizas son importantes para mantener limpios los motores a gas natural, así como para mantener la eficiencia de los sistemas de postratamiento de gases de escape en motores Euro V como es el filtro diesel de partículas. Cumple normas API CK-4, ACEA E6, E7, E9, y normas específicas de los principales fabricantes de motores. En el caso de biodiesel, ha probado ser muy superior en los intervalos de cambio en comparación con productos minerales 15W-40 de norma API CI-4. Además, al margen del combustible utilizado, los exclusivos básicos GTL provenientes del gas natural, ofrecen excelente fluidez en frío que reduce el desgaste producido en los arranques y menor evaporación que reduce el consumo de aceite en comparación a lubricantes convencionales. Sin dudas el lubricante Rimula R6 LM 10W-40 es la solución más avanzada de Shell para la lubricación de flotas mixtas, protegiendo los motores más complejos en las condiciones más severas.

Por Bernardo Seguí
Asesor Técnico Shell Lubricantes

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