El líquido refrigerante es un elemento clave a tener en cuenta.
Petronas Tutela Paraflu garantiza que el motor funcione de manera eficiente incluso bajo las condiciones más extremas.
Con la llegada del verano y las primeras olas de calor, muchos conductores suelen enfocarse en el aire acondicionado, la presión de los neumáticos o los frenos antes de salir a la ruta. Sin embargo, hay un elemento clave a tener en cuenta: el líquido refrigerante.
En esos días de mucho tránsito, viajes largos o altas exigencias del motor, el sistema de refrigeración trabaja al límite y necesita un líquido capaz de protegerlo del sobrecalentamiento, la corrosión y el desgaste interno.
En este contexto, PETRONAS Tutela Paraflu se vuelve una pieza clave para garantizar que el motor funcione de manera eficiente incluso bajo las condiciones más extremas. Su fórmula está diseñada para elevar el punto de ebullición hasta 127°C cuando es diluido al 50% con agua desmineralizada, lo que ayuda a que el motor mantenga una temperatura estable aun cuando el calor exterior aprieta. Además, su capacidad anticorrosiva evita que se formen depósitos y óxido dentro del sistema, algo esencial para prolongar la vida útil de componentes como la bomba de agua, el radiador y las mangueras.
Otro beneficio importante es que contribuye a prevenir la cavitación, un fenómeno que puede dañar las superficies internas del motor cuando el líquido refrigerante no es el adecuado a las nuevas tecnologías vigentes (orgánicos). Por eso, su uso no es exclusivo de autos nuevos e híbridos: también ofrece protección en motores más antiguos, diésel, nafteros e incluso vehículos comerciales o maquinaria que sufre grandes variaciones de temperatura.
Con días cada vez más calurosos, revisar el sistema de refrigeración no es solo mantenimiento: es prevención. Y en un verano que promete temperaturas elevadas, elegir un refrigerante que proteja, estabilice y prolongue la vida del motor es una decisión clave para cualquier conductor.
