Después de 50 años, Porsche volvió a fabricar un Sport Prototipo que se puede manejar todos los días.



Porsche presentó una edición única del auto con el que compite en la categoría Hypercar de Le Mans. Se trata del 963 RSP, un vehículo de carreras homologado para la calle.
Basado en el prototipo que participa en los campeonatos de resistencia IMSA y WEC, el 963 RSP se inspira en un Porsche 917 muy especial que se fabricó hace 50 años.
En abril de 1975, un Porsche 917 (número de chasis 30) realizó un viaje muy especial por carretera, desde Zuffenhausen hasta París. El entonces propietario, el conde Rossi, encargó a Porsche que se hicieran los mínimos cambios necesarios para que el auto pudiera circular por la vía pública. Este deportivo, que en origen fue un auto de carreras, sigue en funcionamiento hoy en día y se puede ver ocasionalmente en Francia.
“Todo comenzó con la pregunta: ‘¿Y si…?’, que acabó convirtiéndose en un proyecto impulsado por la pasión de un pequeño equipo de entusiastas de Penske y Porsche, que compartían la idea de crear una versión del 963 lo más fiel posible al espíritu y aspecto del 917 del conde Rossi”, explica Timo Resch, Presidente y CEO de Porsche Cars Norteamérica, durante la presentación del proyecto. “El 917 era un coche de competición en toda regla, aunque capaz de circular por la vía pública, y ese fue el enfoque que adoptamos con el 963 RSP. Está fabricado con materiales de alta calidad y, en esencia, sigue siendo un vehículo de carreras puro”.
Un equipo de empleados de Porsche AG, Porsche Penske Motorsport y Porsche Cars Norteamérica dio vida al coche junto con la leyenda del automovilismo Roger Penske, cuyas iniciales “RSP” inspiraron el nombre. El 963 RSP ha sido modificado considerablemente con respecto a su versión original. A diferencia de los modelos diseñados para competir, que están recubiertos con láminas de colores, este es el primero que va completamente pintado.
Dado que la carrocería está fabricada en carbono y Kevlar y es especialmente fina para reducir el peso, supuso un reto especial para los pintores. En homenaje al 917 homologado para carretera, el 963 RSP se ha realizado en color Martini Silver. Además, este ejemplar único se distingue por sus piezas de carrocería adaptadas y su interior refinado con tapicería de cuero marrón claro y Alcantara, inspirado en los materiales que el conde Rossi eligió hace 50 años para su 917.
Para su estreno mundial en las cercanías de Le Mans, se ha elevado la distancia al suelo. Además, los amortiguadores tienen un ajuste especial y, tanto los faros como las luces traseras, se han adaptado para su uso en carretera. Junto con los revestimientos de los pasos de rueda, los neumáticos de lluvia Michelin e incluso un claxon, el 963 RSP cumple los requisitos de las autoridades francesas y puede circular por carretera abierta al tráfico con matrícula y autorización especial, con el apoyo del Automobile Club de l’Ouest (ACO).
“Ha sido una experiencia que recordaré toda mi vida”, afirma Timo Bernhard tras conducir los primeros kilómetros con el 963 RSP. “Estar al volante de este vehículo en carretera y tener un 917 a mi lado fue algo irreal. El coche se comportó a la perfección, parecía un poco más amigable e indulgente que el 963 normal, y se sentía muy especial y mucho más cómodo, sobre todo porque no tenía que llevar todo el equipo de seguridad”.
El 963 está propulsado por un motor V8 biturbo de 4.6 litros que desarrolla aproximadamente 680 HP y proviene del programa de competición RS Spyder. Con él, Penske ganó todos los títulos de la categoría LMP2 de la American Le Mans Series entre 2006 y 2008. Posteriormente se utilizó en el 918 Spyder, y pasó de 3.4 a 4.6 litros. El cárter plano y la carrera corta permiten una instalación muy baja, lo que favorece el centro de gravedad del vehículo. Mientras que el 918 Spyder utilizaba un motor atmosférico, el 963 está dotado de dos turbocompresores del fabricante holandés Van der Lee. Generan una presión de sobrealimentación muy moderada y están situados en el lado más caliente del propulsor, lo que optimiza la respuesta del acelerador. En total, alrededor del 80 % de las piezas del motor del 963 son idénticas a las del 918 Spyder, que ya estaba diseñado para el uso de un sistema híbrido.
Roger Penske, fundador y CEO de Penske Corporation, comenta sobre el proyecto: “Tenemos una gran conexión con Porsche desde 1972. El Porsche 917/30 representa una era clave en la historia del equipo Penske, con numerosas victorias y campeonatos, y otros logros como el récord de velocidad de Mark Donohue en 1975. Esta importante colaboración sigue vigente hoy en día. Por eso era el momento de crear el coche más emocionante que pudiéramos imaginar. Al igual que el 917 del conde Rossi, quería que este se mantuviera fiel a sus orígenes y que se le hicieran los menos cambios posibles. Cuando empezamos el proyecto, la diferencia entre los dos vehículos de carreras de diferentes generaciones supuso un gran reto. Al final, el resultado es un coche que no ha perdido un ápice de su carácter purista y que impresiona tanto en la pista como en la carretera”.
