El lubricante correcto para cada motocicleta
Tecnología y protección para motores de dos y cuatro tiempos.
El mundo de las motocicletas abarca una enorme diversidad de modelos, cilindradas y aplicaciones. Desde motos utilizadas diariamente para movilidad urbana hasta aquellas destinadas al disfrute recreativo o al uso deportivo, cada una presenta necesidades mecánicas específicas que requieren una lubricación adecuada.
Entre las principales diferencias técnicas encontramos los motores de dos tiempos y los de cuatro tiempos. Mientras que los primeros suelen estar asociados a aplicaciones deportivas o de competición, los motores de cuatro tiempos predominan en las motocicletas de uso cotidiano debido a su eficiencia, durabilidad y menor nivel de emisiones.
Otro aspecto clave es el sistema de refrigeración. Algunos fabricantes optan por motores refrigerados por aire, aprovechando la simplicidad mecánica y menores costos de mantenimiento. Otros, en cambio, utilizan sistemas de refrigeración líquida mediante radiadores, una solución que permite un control más preciso de la temperatura de funcionamiento, especialmente en motores de mayor rendimiento.
Frente a esta variedad de tecnologías, la elección del lubricante adquiere una importancia fundamental. Los motores de motocicleta trabajan bajo condiciones particulares, con elevadas temperaturas de operación, altos regímenes de giro y, en muchos casos, compartiendo el mismo lubricante para motor, transmisión y embrague.
En este contexto, Shell Advance desarrolla una gama de lubricantes diseñada específicamente para cubrir las exigencias de las motocicletas modernas. Sus formulaciones buscan ofrecer una protección efectiva contra el desgaste, mantener la limpieza interna del motor y garantizar un funcionamiento confiable incluso en condiciones de uso exigentes.
La línea Shell Advance ha sido desarrollada en colaboración con fabricantes de motocicletas y sometida a extensas pruebas de laboratorio y campo en distintos mercados alrededor del mundo, con el objetivo de responder a las demandas de los usuarios y de las nuevas generaciones de motores.
Al momento de seleccionar un lubricante para moto, es fundamental prestar atención a las especificaciones técnicas indicadas por el fabricante.
Una de las certificaciones más importantes en el segmento es la norma JASO (Japanese Automotive Standards Organization), especialmente en las categorías MA, MA1 y MA2. Estas especificaciones garantizan niveles adecuados de fricción para el correcto funcionamiento de los embragues húmedos, evitando fenómenos de patinamiento y asegurando una transmisión eficiente de la potencia.
Por otra parte, existen los aceites con especificación JASO MB, formulados para aplicaciones de baja fricción. Estos productos están orientados principalmente a scooters equipados con transmisiones automáticas.
Además de las normas JASO, muchos lubricantes para motos también cumplen con especificaciones internacionales API, como API SL, SN o superiores, que establecen requisitos relacionados con protección contra desgaste, control de depósitos y estabilidad térmica.
El portafolio de Shell Advance incluye productos minerales, lubricantes con tecnología sintética y formulaciones 100% sintéticas, permitiendo cubrir desde las necesidades de motos urbanas de baja cilindrada hasta las exigencias de motocicletas de alto desempeño.
La correcta selección del lubricante, respetando siempre las recomendaciones del fabricante, es uno de los factores más importantes para prolongar la vida útil del motor, optimizar su rendimiento y garantizar una experiencia de conducción confiable y segura.
