LUBRI-PRESS

El factor humano es 93% causal de accidentes al conducir por las ciudades

ARGENTINA | Estudios y monitoreos en Argentina determinan que en la región de Buenos Aires el factor humano es responsable en el 93% de los accidentes, y solo el 7% restante es causado por el camino y fallas técnicas del vehículo. Dato clave, el 80% de los choques se produce por falta de atención del conductor dentro de los tres segundos previos al accidente. PRINCIPALES RECOMENDACIONES VELOCIDAD Reducir la velocidad cuando circule por la ciudad, la velocidad máxima puede ser de 60 km/h en avenidas, pero también nos encontraremos con calles limitadas a 20, 30 o 40 km/h, especialmente en zonas residenciales y próximas a colegios, hospitales y parques. DISTANCIA Aumentar la distancia con el vehículo de adelante. MANIOBRAS Señalar las maniobras que se van a realizar con antelación. CELULAR Evitar siempre su uso al conducir RECORDAR SIEMPRE Prestar atención a los peatones y su prioridad para cruzar la calle. Respetar las señales de tránsito, como los semáforos. Estacionar en zonas habilitadas: no te detengas en zonas de carga y descarga, en garajes o en doble fila

Castrol y Ford en el Rally Argentino

Ford Argentina lanzó en Pinamar una campaña de mantenimiento y seguridad vial. La campaña cuenta con la participación de Federico Villagra, múltiple campeón argentino de rally, que este año volverá a correr en la categoría con un Fiesta KD Maxi Rally, que a partir del 2012 contará con el apoyo oficial del Óvalo y de Castrol. Los consejos de Villagra se difundirán por todos los canales de televisión abierta del país. “Manejo 150 mil kilómetros al año, la mayoría de ellos en carrera, pero muchos también en rutas”, le contó Villagra a Lubri-Press. “Nunca tuve accidentes importantes, por suerte. El más grave fue en carrera, cuando me llevé puesto aquél caballo. Pero lo que más me sorprende de la gente que maneja en la ruta es encontrarme a conductores que no conocen los derechos de paso o ignoran las reglas de cortesía en ruta”, agregó. Villagra enumeró cuáles son, a su criterio, los doce consejos y normas imprescindibles que no debe olvidar cualquier conductor. Estas son: * Usá siempre cinturón de seguridad: Hoy los autos están diseñados y construidos para que ante un impacto, toda la energía del movimiento se transforme en trabajo de deformación. Si estás fuertemente atado con tu cinturón, esa energía no dañará tu cuerpo, disipándose en la deformación de la carrocería del auto. * No lleves elementos sueltos en tu auto: Cuando un vehículo sufre una violenta desaceleración, por ejemplo por un choque, los elementos sueltos en asientos, bandeja trasera y piso pueden dispersarse hacia adelante con fuerzas equivalentes hasta cien veces su peso. Evitá llevar cosas sueltas en el interior del auto, sobre todo si son pesadas. * En las esquinas, primero el peatón: En esquinas y sendas peatonales, pintadas o no con franjas amarillas o blancas, siempre tiene prioridad el peatón. Así lo establece la Ley Nacional de Tránsito. Frená y cedele el paso. Se se trata de personas mayores o con discapacidades o en días lluviosos, maximizá tu atención para evitar accidentes. * Distancia de frenado, no desafíes a la física: Cuando frenás, hay muchos factores que no dependen de vos. El rozamiento entre camino y cubierta, la suspensión, la dirección y obviamente los frenos inciden en el resultado final. Para estar seguro, calculá una distancia en metros igual a tu velocidad. Por ejemplo, 100 metros si vas a 100 km/h. * Poné la luz de giro y cedé el paso por tu izquierda: Aunque vengas a la máxima velocidad permitida en tu carril, es probable que alguien desee o necesite sobrepasarte, No intentes evitarlo, ya que podrías verte involucrado en una maniobra peligrosa. Mejor cedele el paso. * Evitá el alcohol y las bebidas calientes mientras manejás: Ya todos saben del peligro de combinar alcohol y manejo. Pero también tomar mate o café en el auto puede ser peligroso. Si se derramara cualquier infusión caliente sobre piernas o manos, lo primero que intentarás hacer instintivamente es secarte, con la consecuente pérdida de atención y riesgo de accidente. * Cuidado con el aquaplaning: Bajo la lluvia, los canales del dibujo de las cubiertas expulsan el agua para generar mayor contacto con el pavimento. Ciertas combinaciones de velocidad, caudal de lluvia y desgaste de neumáticos pueden causar que tu auto pierda adherencia como si estuvieras sobre el hielo. Consejo: desacelerar y frenar en línea recta, sin maniobras bruscas ni bloqueos. * No uses el celular mientras manejás: Con la práctica, uno puede creer que manejar un auo es algo casi automático. Sin embargo, para hacerlo en forma segura debemos poner en ello todos nuestros sentidos. El uso del celular desvía la vista del camino y hasta puede llegar a provocarte una descoordinación, causando graves accidentes. * No pases el semáforo en rojo. Ni en amarillo: La luz amarilla del semáforo indica que hay que comenzar a frenar. Acelerar más y seguir avanzando en la transición de amarillo a rojo es muy peligroso y puede causar accidentes graves. Pensalo de este modo: un cruce con un semáforo que no se respeta es más peligroso que un cruce sin semáforo. * Bebés y menores atrás y bien asegurados: Una desaceleración instantánea multiplicará increíblemente las fuerzas de inercia. Nunca lleves a tu bebé o a tu hijo menor adelante o sobre la falda. Ante un choque frontal serán los más afectados, impactando contra el parabrisas. Usá asientos para niños y cinturones de seguridad. Siempre deben viajar en el asiento trasero. * No te acerques tanto al auto de adelante: Manejar a alta velocidad y casi chupados al auto de adelante es sólo para profesionales y dentro de un circuito. No intentes imitar a un piloto. Mantené una distancia mínima en metros equivalente a la mitad de tu velocidad. Por ejemplo, si vas a 100 km/h, alejate 50 metros del auto de adelante. * En viajes largos pará cada dos horas: El sueño y la fatiga se combinan y reducen reflejos y agudeza visual, produciendo los típicos y peligrosos cabeceos. Estadísticamente esto empeora entre las 3 y las 6 de la mañana. Detenete entonces cada dos horas, estírate, refréscate y descansá unos 15 minutos. Recién ahí podés seguir.