La rural de tres gambas
«Lo mejor de este auto es que exista, que haya llegado a la Argentina y que lo hayamos podido manejar una semana».
Escribe Carlos Cristófalo.









Trabajo como periodista de autos desde hace 36 años y pruebo, en promedio, unos 60 modelos 0km por año. Sin embargo, es necesario aclarar que esas pruebas se dividen en dos grandes grupos. Por un lado están los “autos normales”: los manejamos en la presentación para un primer contacto, pero sabiendo que después te van a prestar una unidad por al menos una semana, para llevarte a tu casa y hacerle muchos kilómetros. Después están los “autos exclusivos” -por exóticos, deportivos o carísimos-, que los probamos sólo en el lanzamiento, en un entorno controlado y jamás te los prestan para llevártelos a tu casa: son pocas las unidades que llegan al país y la mayoría ya están vendidas antes de desembarcar en nuestro suelo.
BMW Group Argentina acaba de romper con esa lógica. Patentó como “demo de prensa” tres unidades de los tres autos más exóticos que vende en nuestro país: X7, M5 Sedán y M3 Touring. ¿El motivo? Después de muchos años, los autos más exclusivos del mercado volvieron a tener un precio razonable en la Argentina. Eso no significa que sean baratos, pero -sin impuestos internos ni restricciones aduaneras- tienen valores que se acercan bastante a lo que cuestan en Europa. Por ejemplo, con la misma configuración que se vende en nuestro país, el auto que ves en estas fotos cuesta 150 mil euros en el Viejo Continente.
En Argentina, el M3 Touring M Competition xDrive tiene un precio de lista de 181.900 dólares. Lo probamos durante una semana (lo tuve en mi casa y lo expusimos em el Autojumble Béccar). La crítica completa se reproduce a continuación.
POR FUERA
Uno de los motivos por los cuales las marcas nunca prestan “demos de prensa” de autos muy exclusivos es que no necesitan mayor difusión. Está claro que son caprichos que no resisten el menor análisis racional y que ninguna review -positiva o negativa- cambiará la decisión que pueda tomar un cliente dispuesto a pagar más de 180 mil dólares por un auto. En especial, por este auto.
¿Y qué es este auto? Es una rural deportiva con 530 caballos de potencia. Un auto familiar capaz de alcanzar los 280 km/h. Una wagon con neumáticos de dos medidas diferente en sus ejes y Modo Drift, que se puede encargar en el espectacular color que estás viendo acá: “Green Isle of Man”, un verdísimo homenaje a la famosa isla británica, donde se disputa la carrera de motos más veloz y peligrosa del mundo.
¿Pero acaso alguien va a usar este auto para las necesidades familiares diarias? En Argentina, eso ocurrirá sólo en “Modo Irónico” y apenas en alguna ocasión especial. Lo más probable es que sus compradores lo usen sólo para paseos excéntricos, para llamar la atención, tal vez lo inscriban en un track day y la gran mayoría lo atesore como una rareza -¿un error en la Matrix?- de la industria automotriz actual. Cualquiera sea el uso, toca bancar la decisión.
Sin embargo, hay que hacer una aclaración. Hasta hace seis meses, traer este auto a la Argentina era un exotismo absoluto. Ahora, tras la eliminación de los impuestos internos, hay un repentino florecimiento de la moda de las rurales deportivas: BMW trajo la M3 Touring y tiene bajo análisis la M5 Touring. Audi lanzó la S5 Avant y ya tiene en preventa la RS 5 Avant. Y estoy seguro de que los Herrero’s Boys de Prestige Auto están preparando alguna movida con Mercedes-AMG. Nadie esperaba este insólito escenario hace un año.
POR DENTRO
Antes de avanzar, en este punto queremos felicitar a J.B., el famoso “Señor Configurador” de BMW Group Argentina. Es el responsable de que la M3 Touring llegue a la Argentina de serie con: apéndices aerodinámicos en carbono (spoiler delantero, fladones laterales, difusor trasero, alerón sobre luneta y deflectores de retrovisores externos) y llantas forjadas M con dos medidas de neumáticos (Michelin Pilot Sport 4S 275/65ZR19 adelante y 285/30ZR20 atrás).
¿Pensabas que esta nota iba a ser una cascada adorniana de elogios? No, señor. No perdimos el espíritu crítico y acá viene un defecto importante del M3 Touring. No tiene techo panorámico. Ni siquiera un pequeño techo corredizo. En otros M3/M4 ese es un lujo imposible, porque el techo es en fibra de carbono, pero en el caso de la Touring es de acero y está pintado de negro. Un lástima, porque hubiera sido un detalle espectacular para iluminar la cabina.
¿Otro defecto? Sí, las butacas deportivas en fibra de carbono son preciosas. Una verdadera obra de arte de la ergonomía orientada a la competición, con ajustes eléctricos, memorias, calefaccionadas y hasta ajuste lateral variable, que sujeta bien tus caderas para no sacudirte ni con el Fuerza G más extrema. Pero son tan ergonómicas, envolventes y duras (la estructura de fibra va a repercutir en tu cuerpo ante cada pocito del camino) que subir y bajar del auto con elegancia es una tarea bastante complicada. Igual, jamás me burlaría de alguien que se compre este auto. Ni siquiera por verlo salir gateando o trastabillando, al escaparse de ese precioso abrazo de carbono.
Más defectos: las butacas son tan esculturales que roban bastante espacio a las plazas traseras. Así y todo, se pueden acomodar tres adultos con bastante dignidad. Estos ocupantes traseros tendrán el beneficio de poder espiar o hacerle cosquillas a los de adelante, a través de los huecos que dejan las estructuras de las butacas de… ¿quiere parar de decir “carbono”?
Es una rural. Un auto familiar. Una wagon. Así que hay que hablar sobre el espacio del baúl: tiene un generoso volumen de 500 litros y se puede ampliar plegando los respaldos traseros, hasta llegar a 1.510 litros. Incluye cortinita para ocultar el equipaje, red retráctil para separar la carga, portón trasero de apertura automática y hasta luneta de apertura independiente. Esto último es un detalle complejísimo y costoso, que BMW analiza eliminar porque nadie sabe que es posible abrir la luneta. Nosotros lo descubrimos gracias al asesoramiento de nuestro Gurú en Scooters, Citroën y BMW de Lubri-Press, Pablo Bri. La verdad es que es práctico: abrir la luneta alcanza para meter pequeños objetos en el baúl, sobre todo cuando estacionaste en un espacio estrecho que te impide abrir el portón completo.
Un último defecto: un auto tan excéntrico y destinado para coleccionistas hubiera merecido un instrumental más clásico. En su lugar, tiene una previsible pantalla digital de 12.3 pulgadas para el tablero y otra de 14.9 pulgadas para el sistema multimedia. Al menos el equipo de audio Harman Kardon (con 16 parlantes y 464 kW de potencia) suena como los dioses.
Y otro golazo del Señor Configurador: el volante M de aro grueso, revestido en Alcántara y con levas del cambio en aluminio fresco. Apoyar tus manos sobre ese precioso volante es lo más parecido a tener sexo con un auto (listo, lo dije).
SEGURIDAD
Acá toca agradecer una vez más a J.B., el Señor Configurador de BMW Argentina. Para el M3 Touring que llega a nuestro mercado eligió los Frenos M de carburo de silicio, reforzados con fibra de carbono. En el tren delantero tiene pinzas fijas de seis pistones, pintadas en dorado mate. Los discos de freno cerámicos de carbono miden 400 mm de diámetro adelante y 380 mm atrás. x 36 mm, ventilado internamente, perforado.
Viene de serie con seis airbags y varias asistencias a la conducción: control de la presión de los neumáticos, faros adaptativos, sistema de mantenimiento de carril, control de crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, detección de semáforos y aviso de tráfico cruzado trasero.
No existe resultados de pruebas de choque independientes para el M3 Touring. Ni siquiera para el Serie 3 Touring convencional. La última vez que EuroNCAP realizó un crash test con un Serie 3 Sedán fue hace muchísimo tiempo: en 2019 obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas.
MOTOR y TRANSMISIÓN
En junio de 2019, BMW me invitó a Estados Unidos a probar las nuevas X3M y X4M: fueron las primeras en estrenar el ahora famoso motor M BMW TwinPower Turbo de seis cilindros en línea, 3.0 litros de cilindrada y doble turbocompresor. En la conferencia de prensa pregunté si ese motor se usaría para la siguiente generación del M3 y me respondieron con una sonrisa: “No hacemos comentarios sobre proyectos a futuro”.
Confieso que no descubrí la pólvora. Era previsible que iban a usar ese desarrollo, pero lo que nadie imaginaba en 2019 es que ese motor iba a sobrevivir a una pandemia, un avance mundial urgente hacia la electrificación, un arrepentimiento global por la electrificación apurada y una tendencia internacional hacia la hibridación de cualquier tipo de mecánica. Desde entonces, el seis cilindros M BMW equipó a SUVs, sedanes, coupés y ahora -por primera vez en la historia- impulsa a una rural.
La versión del M3 Touring que llega a la Argentina es la M Competition, que tiene 20 caballos más de potencia que en el modelo convencional. Entrega 530 caballos a 6.250 rpm y un torque máximo de 650 Nm entre 2.750 y 5.730 rpm. Se combina con caja automática de ocho cambios (Steptronic Sport, con convertidor de par), levas en el volante y el sistema M Drive Professional. Es el programa que permite usar el M Track Mode, el M Laptimer, el M Traction Control (con diez niveles de seteo) y el M Drift Analyser. Todas estas funciones se pueden simplificar usando los dos atajos ubicados en el volante: M1 y M2, que establecen los dos niveles más extremos para manejo deportivo en pista (son configurables a gusto del usuario, para setear la electrónica a tu gusto de la manera más rápida posible).
La tracción es permanente en las cuatro ruedas, con el sistema xDrive, pero en M2 existe la posibilidad de elegir un programa especial llamado “2WD”: desconecta la tracción delantera y lo deja como un clásico M3 de tracción trasera y sin ninguna asistencia a la conducción. Activarlo es hermoso. Casi suicida.
COMPORTAMIENTO
¿La M3 Touring es una rural que se puede usar todos los días? Poder, se puede: pero dudo que alguien lo vaya a hacer. Por empezar, es un auto con un andar durísimo. Las suspensiones -incluso en su modo más blando- están diseñadas para circular en el asfalto perfecto de un circuito. O de Alemania. No de las calles argentinas. A eso hay que agregarle los neumáticos de perfil bajo. Pensé que el despeje del suelo iba a ser un problema, pero resultó bastante digno: no es una pick-up para pasar a fondo por cualquier lado, pero con los recaudos mínimos atraviesa cunetas y lomos de burro sin tocar fondo.
Es decir: si pudiera, yo lo usaría todo los días. Tiene el mismo nivel de dureza de mi Toyota GR Yaris, pero con todo el confort de un BMW M para cinco pasajeros, muchísima capacidad de equipaje y un nivel de tecnología brutal. Pero la verdad es que esta rural nació para correr. Y, cuando lo acelerás a fondo, realmente te asusta: pasa de 0 a 100 km/h en 3.6 segundos y viene de serie con el M Driver’s Package, que limita la velocidad máxima recién en 280 km/h. Pero lo que más impresiona es la capacidad de recuperación: de 80 a 120 km/h demora apenas 2.7 segundos. Es un auto que exige concentración y responsabilidad al volante: acelerás a fondo, se produce una explosión y de inmediato aparecés 200 metros más allá.
La dirección es una verdadera delicia: precisa, inmediata y con esa sensación mecánica que sólo saben transmitir los BMW M. Ni hablar de los frenos: los carbono-cerámicos son brutales, incansables. ¿Esperaba más del sonido del motor? Puede ser, porque aún con la válvula del escape liberada, se muestra bastante tímido con el sonido en parado. Sólo manejando a buen ritmo, con rebajes y aceleraciones a fondo, el trabajo acústico cobra sentido y se aprecia en detalle.
Con 1.940 kilos es un aparato bastante pesado. Pero eso nunca lo vas a sentir al manejar: la entrega del motor es brutal ya a partir de las 2.000 rpm y no se agota hasta bien entradas las 6.000 vueltas. No tiene inercias extrañas, la carrocería no inclina nada y -por más que las suspensiones sean duras- vas a tener ganas de irte manejando hasta Dallas (como este loco lindo del GR Yaris).
Eso sí: vas a tener que calcular muy bien el gasto de combustible. El tanque es chico: tiene 59 litros. Cuando lo manejás de manera moderada, es posible alcanzar un consumo promedio de 11.5 litros cada 100 kilómetros. Pero nadie va a manejar este auto de manera moderada, por eso que no te extrañe lograr promedios de entre 17 y 25 litros cada 100.
Durante la semana de prueba con el M3 Touring lo usé por todo tipo de viajes. Fue mi “daily drive” en eventos de trabajo y reuniones con amigos. Lo manejé en ruta, en ciudad y hasta calles suburbanas. Y, por supuesto, lo llevamos a la pista.
CONCLUSIÓN
Lo mejor de este auto es que exista, que haya llegado a la Argentina y que lo hayamos podido manejar una semana. El BMW M3 Touring es uno de esos maravillosos “Errores en la Matrix”, que -de vez en cuando- comete la industria automotriz mundial: un auto con prestaciones brutales, butacas de competición y carrocería familiar, que nació como una broma y terminó corriendo en las 24 Horas de Nürburgring.
Cuesta 181.900 dólares, el primer embarque de unidades para nuestro mercado ya se agotó y eso lo dice todo: es un capricho que sólo podrán comprar algunos coleccionistas, para disfrutarlo como la “figurita difícil” de sus garages. También es la evidencia de que -cada tanto- los ingenieros más locos consiguen imponer sus ideas en esta industria, por encima de la burocracia de financistas, marketineros y Compliance Officers. Incluso me los puedo imaginar acodados junto a la máquina de café y soñando a la salida de una reunión de trabajo: “¿Qué tal si hacemos una rural familiar que ande a tres gambas?”.
C.C.
Fotos: Jorge Guedez (@PetrolArg) y Lubri-Press
Producción fotográfica: Vito Cristófalo
