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Test: BYD Shark 6 DMO (2026)

Cinco certezas y cinco incógnitas

Manejamos en Mendoza la nueva pick-up china. Puntos a favor y en contra.

Desde El Totoral (Mendoza) – Dos horas de avión y casi tres horas de viaje en Mercedes-Benz Sprinter por la Precordillera de Los Andes separan a Buenos Aires de El Totoral: la primera fue la ciudad donde diez días antes se realizó la presentación técnica de la nueva BYD Shark DMO y la segunda es la recóndita estancia de Mendoza, ubicada a 2.300 metros de altura sobre el nivel del mar, donde el mes pasado se hizo el lanzamiento oficial de la pick-up china.

La Shark es la primera pick-up de BYD en la Argentina. Es la primera chata híbrida y enchufable de nuestro mercado. Y se acaba de posicionar como la más potente en el segmento de las camionetas medianas, destronando a la brillante Ford Ranger Raptor V6 (al menos en los números declarados, que no fueron objetados por sus rivales).

Como ya es habitual en BYD -y en muchas marcas chinas- las pruebas de manejo en las presentaciones siempre son breves y encapsuladas en el marco de un circuito muy restringido (y bien ensayado). En este caso, se trazó una especie de tramo de rally off-road por un sendero interno de la Estancia El Totoral, con paisajes espectaculares, pero con una dificultad baja: hasta las Sprinter cargadas con pasajeros pudieron circular por esos caminos.

Eso no impidió tener un segundo contacto con la Shark, después de la prueba en autódromo que realizamos el mes pasado en Chile. Y tampoco evitó sacar las primeras conclusiones sobre esta pick-up, que ya está a la venta con un precio de lista de 59.990 dólares.

Después de manejarla por primera vez en Argentina, me quedaron cinco certezas y cinco incógnitas, que se reproducen a continuación.

* CERTEZA 1: Es distinta a todo. La BYD Shark 6 DMO es diferente a todas las pick-ups medianas que se venden en la Argentina. Ni siquiera es una chata mediana convencional. Su chasis de largueros, combinado con una estructura autoportante -que le permite tener suspensión independiente en las cuatro ruedas y una verdadera coraza que protege a las baterías- ofrece un conjunto que pesa 2.665 kilos: es la masa equivalente a una enorme pick-up full-size, pero en tamaño mediano. El conjunto mecánico también es diferente a todo y se anticipa a lo que Ford (Ranger PHEV), Volkswagen (Amarok PHEV) y Nissan (Frontier Pro PHEV) ya confirmaron que recién el año que viene ofrecerán en nuestro mercado: un sistema híbrido y enchufable, que promete una autonomía eléctrica de hasta 100 kilómetros y un alcance total de 840 kilómetros.

* CERTEZA 2: Es veloz. En la presentación técnica de hace dos semanas, en Arawak, BYD había demostrado que la Shark puede acelerar en el asfalto de 0 a 100 km/h en 5.7 segundos. Pero no nos había permitido manejarla. En el circuito de ripio que se armó en El Totoral sí nos cedieron el volante, aunque por pocos kilómetros. Ahí fue posible comprobar, una vez más, que la entrega de torque instantáneo no es para cualquiera: un influencer dañó levemente una unidad, porque se sorprendió con la capacidad de reacción y no frenó a tiempo. Así como le recomendamos en su momento a Ford que capacitara a los compradores de la Ranger Raptor V6 (para aprender a dominar las reacciones de sus 400 caballos de potencia), BYD debería brindar un curso de manejo para los clientes de la Shark.

* CERTEZA 3: Es muy confortable. La insonorización del habitáculo, la suavidad de marcha y el excelente trabajo de las suspensiones colocan a la Shark con comodidad -justamente- al tope de las pick-ups medianas más confortables de nuestro mercado. Desde el lanzamiento de la VW Amarok en 2010 que no nos encontrábamos con una chata mid-size con posición de manejo y confort de auto. Y, como ocurrió con la Amarok en su momento, la Shark establece un nuevo estándar en cuanto a confort para una pick-up.

* CERTEZA 4: Excelente comportamiento dinámico. Es una pick-up mediana, pero el trabajo de las suspensiones de la Shark sólo se puede encontrar en una Ranger Raptor V6 o en una pick-up full-size. No tiene los vicios clásicos de una chata convencional, la carrocería rola muy poco y la manera en que el chasis absorbe los defectos del camino demuestran por qué BYD salió a buscar a los mejores ingenieros alemanes, japoneses, americanos y -por supuesto- chinos para desarrollar esta pick-up. La gran diferencia con la Raptor V6, sin embargo, está en el enfoque: si bien las dos tienen prestaciones parecidas, la Ford está orientada claramente al off-road, mientras que la Shark se va a sentir siempre más cómoda en el asfalto (los neumáticos de pavimento, los cortos recorridos de las suspensiones y hasta la manera en que lleva escondidos los ganchos de rescate así lo confirman).

* CERTEZA 5: El precio es muy competitivo. Los 59.990 dólares del precio de lista de la BYD Shark equivalen a 81.5 millones de pesos. Eso es menos de lo que cuesta (también de lista) una Toyota Hilux GR-Sport (89.3 millones), una Ford Ranger V6 Limited Plus (88.9 millones) o una VW Amarok V6 Extreme (99.1 millones). Ni hablar de que cuesta treinta y tres palos menos que una Ranger Raptor V6 (114.4 millones). Recordemos que, a diferencia de otros BYD, la Shark no tiene ningún incentivo del Gobierno: tributa el 35% de arancel aduanero (que también paga la Raptor V6 tailandesa, pero del cual están exentas las Hilux, Ranger y Amarok nacionales). Eso no es todo: los primeros cien compradores recibirán gratis el cargador de pared (Wallbox), el cable de carga para estaciones de servicio, el cargador de viaje, una membresía de seis meses para cargar gratis en las estaciones de ChargeBox y el VTOL. Es el sistema que permite transformar a la Shark en un generador de energía, para alimentar los artefactos eléctricos de una pequeña casa durante un corte de luz (o en un camping). También se anunció que los primeros servicios de mantenimiento tendrán un costo de sólo 360 mil pesos (las pick-ups de la competencia pueden llegar a duplicar ese monto).

* INCÓGNITA 1: Universional. BYD repitió una vez más en Mendoza que su objetivo es convertirse en líder absoluto de ventas en el mercado argentino (ya lo logró en el segmento eléctrico), pero su estrategia es muy diferente a la de otras marcas: en BYD, los modelos siempre tienen una gama mínima de versiones. La Shark es un caso extremo: se ofrece sólo en la variante Shark 6 DMO, mientras que la Hilux tiene 18 versiones, la Ranger ofrece 16 y la Amarok cuenta con once variantes (esto incluye diferentes tipos de carrocerías, motorizaciones, transmisiones y equipamiento). ¿Se puede ser líder con una gama universional? ¿O se diversificará la oferta en el futuro?

* INCÓGNITA 2: El perfil del cliente. BYD es la primera en reconocer que la Shark 6 DMO es una pick-up para uso recreativo. Y también aspiracional. El primer cliente que la marca eligió para entregarle una de estas pick-ups fue el empresario bodeguero, enólogo y músico aficionado Marcelo Pelleriti. Durante casi una década, Pelleriti fue “Embajador de la Ford Ranger” y en los senderos de sus viñedos del Valle de Uco se realizaron los lanzamientos de las Ranger Raptor 2.0 y Ranger Restyling 2018. En el evento de El Totoral había una gran cantidad de este tipo de “influencers”, que intentaron mostrar este nuevo estilo de vida -entre aventurero y tecnológico- que busca transmitir la Shark. La moda del momento los lleva a usar borceguíes tres talles más grandes (y tal vez esa sea la causa del problema para encontrar el pedal de freno). Por más que admitieron que recibieron consultas de empresas de flotas, BYD reconoció que por el momento no se ofrecerá la Shark como “una chata de trabajo”. ¿Será cierto que están desarrollando un total de seis modelos diferentes de pick-ups para atacar todos los segmentos del mercado? ¿Cuántos de esos se fabricarán en Brasil y cuántos vendrán de China? Sólo así tendría lógica mantener a la Shark sólo como una “chata aspiracional”: la próxima oleada sería con vehículos de trabajo.

* INCÓGNITA 3: El motor 1.5 turbonaftero. Las prestaciones de la Shark están fuera de duda, pero llama la atención el tamaño compacto del motor 1.5 turbonaftero, que aporta la fase térmica al conjunto híbrido. Es un impulsor que, cuando la batería agota su carga, debe asumir el rol de generar energía y mantener una velocidad constante en ruta. No fue posible probar la Shark en ruta en esta presentación, pero ya existe un antecedente que habla de una evolución para cubrir esa demanda extra de energía térmica: en Australia se acaba de presentar la Shark Performance, que cambió el 1.5T por un 2.0 turbonaftero. Este nuevo motor de combustión desarrolla 245 cv (en lugar de 184), el eléctrico entrega 272 cv (en vez de 231), la potencia combinada llega a 476 cv (contra 436) y el torque máximo alcanza los 700 Nm (frente a 650). La Shark Performance se presentó en Australia como una pick-up mucho más apta para viajes largos en ruta y con mayor capacidad de remolque (trepó de 2.500 a 3.500 kilos). Por ahora, no se sabe si la Shark 2.0T llegará a la Argentina, pero si los australianos recibieron el upgrade apenas un año de después del lanzamiento de la 1.5T, ¿no será conveniente esperar a que se lance también en nuestro mercado?

* INCÓGNITA 4: La confiabilidad. En el sendero que BYD trazó en El Totoral, la Shark se sintió sólida y robusta. Pero, como se comentó, por ahí también pasaron las Sprinter. Los caminos de la Argentina no son normales. Y el uso que se le da a las pick-ups en este país se parece a un abuso salvaje más que a una “experiencia de usuario”. Con una pick-up ya anticuada y con un ciclo de producción extendido más allá de lo planeado, la veterana Toyota Hilux sigue siendo líder cómoda en Argentina (además de otros once países de la región, como Chile, Perú, Paraguay y Costa Rica). Es puro mérito de su ya legendaria confiabilidad. ¿La Shark soportaría el maltrato que recibe la Hilux promedio en Latinoamérica? Eso sólo lo dirá el tiempo. Y la experiencia de los usuarios reales.

* INCÓGNITA 5: La producción local. La BYD Shark hoy tiene un precio competitivo, pero aún carga con el 35% de aranceles aduaneros.  Es un lastre que sólo podría quitarse con la producción regional. Como es sabido, para pelear el segmento de las pick-ups en Latinoamérica, la fabricación local es fundamental. ¿Se producirá alguna vez en Brasil? ¿Acaso será el modelo que se elegirá para confirmar el tantas veces anunciado proyecto de una terminal automotriz de BYD en Argentina? Augusto Brugo, director de la revista Parabrisas, lo analizó así al término del evento en Mendoza. Fue en una charla informal con otros periodistas, en el Aeropuerto El Plumerillo: “¿No les sorprende que en BYD Argentina haya tantos ex ejecutivos de Toyota? ¿No les parece raro que Daniel Herrero, ex presidente de Toyota Argentina, diga a cada rato que el predio de la planta de Virrey del Pino lo quiere usar para un posible proyecto con una automotriz china, más allá de la Mercedes-Benz Sprinter? ¿Y cuál es la especialidad de todos los que trabajaron alguna vez en Toyota? Nadie sabe mejor que ellos cómo hacer una pick-up”. Otro colega, Carlos Pagni, lo definiría así: “Habladurías…”

C.C.

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Tirada  •  3000 ejemplares
Formato  •  Tabloide Chico
Páginas  •  80-116 páginas a color
Papel  •  Ilustraciones 90 y 150 grs
Periodicidad  •  Mensual