Test: Chevrolet Camaro SS Convertible

Es la versión descapotable del clásico muscle-car de Chevy. Es uno de los cabrios más potentes de la Argentina. Y también tiene otra peculiaridad: descuentos récords de hasta 35 mil dólares.

“¡Quítate, tu!”

“No me quiero imaginar lo que va a ser cuando el Camaro Convertible circule por las calles”, escribí en enero de 2018. Fue cuando manejé el Chevrolet Camaro Six Coupé. Así que esta no es una crítica completa, sino simplemente la continuación de aquél relato.

La versión descapotable del Camaro se lanzó en octubre de 2017 y ya la manejaron los lectores de Lubri-Press en el Focus Group de hace unos meses. Cuando ya no es una novedad, porque en otros mercados ya existe un restyling, decidí manejarlo por una semana con un motivo frívolo: celebrar mi cumpleaños número 46.

El Camaro SS Convertible tiene un precio de lista de 103 mil dólares, aunque en algunos concesionarios se consiguen descuentos récord de hasta 35 mil dólares. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Me encantan los descapotables, por las sensaciones que produce manejar un auto sin techo, pero soy el primero en admitir que rebanarle toda la parte superior a un auto no siempre tiene un buen resultado estético. Por eso, se puede decir que este Camaro Convertible luce espectacular y es muy llamativo, pero no creo que sea más lindo o armónico que la genial carrocería Coupé.

Así es el Chevrolet Camaro Six SS Convertible sin techo.
Ahora vamos de atrás: sin.
y con…

Así y todo, el resultado está muy bien logrado porque, desde el principio, este Camaro Six fue diseñado y desarrollado para tener una versión Convertible.

Quitarle el techo a un auto cerrado no es un trabajo de ingeniería sencillo. Hay que agregar muchos cambios estructurales, para no perder tanta rigidez torsional. En este caso, se añadieron 90 kilos de refuerzos en el marco del parabrisas y el piso del vehículo.

También se sumaron algunos kilos con el mecanismo automatizado para plegar el techo (compuesto por cinco capas de tela sintética). El procedimiento de apertura y cierre de la capota es un show aparte. Se puede incluso accionar a distancia, desde la llave del auto. Este Bumblebee Cabrio parece más Transformer que nunca.

La maniobra completa de poner o quitar el techo demora 15 segundos y se puede hacer con el vehículo en movimiento, hasta una velocidad máxima de 50 km/h. La luneta trasera es de vidrio y cuenta con desempañador.

El Camaro Convertible tiene dos levantavidrios eléctricos de cada lado (a diferencia del Coupé, que sólo tiene uno en cada costado). Esto es porque los pequeños vidrios traseros triangulares también se pueden subir o bajar. Cumplen un rol fundamental al circular sin capota, porque –al estar arriba- contribuyen a reducir las turbulencias en el habitáculo.

Calza unos enormes neumáticos GoodYear Eagle 245/40ZR20 adelante y 275/35R20 atrás. Son del tipo RunFlat. Permiten circular, con la rueda en llanta, hasta una velocidad máxima de 60 km/h y por una distancia máxima de 80 kilómetros. Acá no hay rueda de auxilio, ni homogénea ni de uso temporario. A cuidarlas mucho y que no te sorprenda una rotura en ruta desierta.

El Camaro Convertible no tiene un rival directo en la Argentina. En el segmento de los muscle-cars, Ford no trajo el Mustang Cabrio a nuestro país, sólo la versión Coupé.

Los descapotables que se le acercan en precio tienen mucha menos potencia que este Camaro. Ejemplos: BMW 440i Cabriolet (326 cv, 112 mil dólares), Mercedes-Benz C 300 Cabrio (258 cv, 76 mil dólares) y Porsche 718 Boxster (300 cv, 148 mil dólares).

En cambio, los de potencia similar, cuestan casi el doble. Ejemplos: Maserati GranCabrio (460 cv y 370 mil dólares); Porsche 911 Carrera S Cabriolet (450 cv, 352 mil dólares) y Mercedes-AMG GT C Roadster (557 cv, 301 mil dólares).

POR DENTRO

Con la capota cerrada, la cabina de este Convertible es menos luminosa y hasta algo claustrofóbica, comparada con el Camaro Coupé. Esto es porque la superficie vidriada es menor: el Pilar C (parante trasero) es más grueso y la luneta es más chica.

Por supuesto, todo esto quedará en el olvido en cuanto abras el techo. Para eso fue creado. Es un auto pensado para manejar descapotado todo el tiempo. Sólo deberías cerrar el techo cuando llueve. El frío no es excusa, porque viene de serie con butacas calefaccionadas con tres niveles de calor: Tibio, Caliente y Planchetta. También el climatizador bizona es generoso en potencia. Los días más fríos sólo vas a tener que tomar la precaución de protegerte la cabeza con un buen gorro. Apuntá la calefacción a los pies y dejá que las corrientes térmicas hagan el resto.

Es una pena que no haya suficientes huecos y gavetas para guardar objetos. En un descapotable, nunca deben faltar: lentes de sol, gorros, bufandas, guantes y protector solar. Los vas a usar (todos ellos) en invierno, primavera y verano, ya sea para protegerte del frío, del viento o de las insolaciones.

Los tapizados de cuero recibieron un tratamiento especial al estar más expuestos a las inclemencias del tiempo. Tienen una capa extra, que los protege del sol y el agua. El diseño de las butacas es el mismo de la Coupé: más confortables que deportivas, pensadas para los talles XXL de América del Norte.

Los dos asientos traseros son apenas simbólicos: caben sólo dos niños, siempre y cuando los ocupantes de adelante se resignen a cederles algunos centímetros, para que acomoden sus piernas. Es un clásico 2+2, dónde sólo los dos de adelante viajarán realmente cómodos.

El baúl, como ocurre con la mayoría de los cabrios, es mínimo. Cuando se viaja descapotado, el espacio para el equipaje queda reducido a sólo 90 litros: una mochila y un carry-on, nada más. Con el techo cerrado, el espacio crece hasta 317 litros, pero no vas a poder plegar la capota: un sensor anulará el mecanismo de apertura, al detectar que todo el espacio para el techo lo están ocupando tus petates. Lo más lógico es usar los 90 litros del baúl en su condición Cabrio y tirar el resto de las cosas en el asiento trasero. Ojo con las turbulencias: los objetos ligeros se pueden volar. Le pasó a un amigo.

El resto del equipamiento es el mismo del Camaro Six Coupé: calidad de terminación de Chevrolet Cruze (es decir, un escalón por debajo de lo que podría esperarse del precio de este muscle-car), pantalla táctil de ocho pulgadas (con Apple CarPlay y Android Auto), sistema Head-Up Display y un simpático software, para personalizar la iluminación del habitáculo por la noche (hay 24 tonos para elegir).

SEGURIDAD

La única diferencia con respecto al Camaro Coupé está en la cantidad de airbags: tiene seis, en lugar de ocho. Es decir, conserva los dos frontales delanteros, dos laterales delanteros y dos de rodillas. Por razones lógicas, no tiene airbags de cortina (porque se alojan dentro del techo de la Coupé). A cambio, los airbags laterales tienen una mayor dimensión y cuentan con protección parcial de cabeza.

Tiene frenos ABS con EBD, anclajes Isofix, control de estabilidad, control de tracción, monitoreo de presión de neumáticos y frenos con cuatro pistones Brembo en cada rueda. Este Camaro Six ya recibió un restyling en otros mercados, donde se introdujeron mejoras en asistencias a la conducción.

No hay resultados de pruebas de choque independientes para el Camaro Convertible. El IIHS (división norteamericana de GlobalNCAP) sometió al Camaro Six Coupé a sus crash tests y le dio buena nota (“Good”) en todos los aspectos, menos en la rigidez del techo, que recibió un “Aceptable”. Por si hiciera falta decirlo, el techo de tela de este cabrio es menos rígido todavía. Por eso, insisto: manejalo descapotado cada vez que puedas. El softop sólo puede protegerte de la lluvia.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Tiene la misma configuración mecánica del Camaro Six Coupé: V8 6.2 naftero, con inyección directa y sólo dos válvulas por cilindro. Sin ayuda de turbos ni mayores artificios, entrega 461 caballos de potencia a 6.000 rpm y 617 Nm de torque a 4.400 rpm.

La caja es automática, de ocho velocidades, con tracción trasera. Incluye cuatro modos de manejo: Ride, Sport, Track y Snow. Varía la respuesta del acelerador, el régimen de cambio de marcha y el nivel de intervención de las asistencias a la conducción. Lo único malo de este programa es que también cambia la iluminación interior, cada vez que seleccionás un modo diferente. Es un detalle circense y evitable. Por suerte, se puede desconectar. El cambio en el seteo no es algo que se aprecie con los ojos: se siente en la espalda.

COMPORTAMIENTO

Es como manejar el Camaro Coupé, pero con todas las sensaciones exacerbadas, a flor de piel. No es una exageración. El ruido, el viento y el vértigo de un auto deportivo se disfrutan de una manera única en un cabrio. Es como viajar en moto, pero con un grado extra de confort, control, seguridad, compañía y respetable cantidad de equipaje.

Con el techo cerrado, la cabina queda muy bien aislada. No hay filtraciones de polvo ni de agua (y eso que me tocó hacer varios kilómetros en ruta, con lluvia torrencial). La única diferencia que se siente con respecto a la Coupé es acústica: incluso con techo y vidrios cerrados, vas a escuchar todos los sonidos de tu entorno, comenzando por el cuádruple escape trasero.

¿Y con la capota abierta, cómo son las turbulencias dentro de la cabina? Con techo abierto y vidrios bajos, se puede viajar sin problema hasta 90 km/h. Si se suben las cuatro ventanillas, las turbulencias no molestan hasta 130 km/h. De ahí en adelante, preparate para quedar expuesto a las multas, pero también a un peinado huracanado.

A pesar de los 100 kilos extra de peso, no hay diferencias de prestaciones con respecto a la Coupé. Este Convertible acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y su velocidad máxima está limitada a 265 km/h.

El consumo de combustible es igual de brutal. Es difícil bajar de una media de 15 litros cada 100 kilómetros. En ciudad, llega a 18 litros. Y, cuando lo pisás a fondo, es sencillo llegar a 30 cada 100. El tanque carga 72 litros, pero -a veces- parecieran ser muchos menos.

Lo bueno es que, mientras el Camaro Coupé parece nacido para llevar a la pista, el Camaro Convertible es un auto soñado para crucerear en ruta, a muy buen ritmo. Y, cuando se viaja a velocidades constantes, tratando el acelerador como si fuera de seda, entra en acción el sistema de desconexión de cilindros. Con sólo cuatro pistones quemando combustible, es posible viajar a 120 km/h en octava velocidad, a sólo 1.500 rpm y gastando sólo 9 litros cada 100.

Pero es un esfuerzo inútil. La mayoría de las veces, la Filosofía Zen te va a durar apenas unos minutos. En cuanto aparezca un camión en tu camino, vas a bajar cinco cambios, vas a pisar a fondo y vas a salir lanzado hacia adelante, con detonaciones estruendosas del escape, tu espalda clavada sobre el respaldo calefaccionado y dolores punzantes en el pelo, por lo tirones que te pega el viento.

Este auto es así: lo que gastes en combustible te lo vas a ahorrar en terapia.

Y no olvides sujetar bien el volante: cuando pises a fondo, las ruedas traseras van incluso a patinar en tercera. No hace falta activar el modo Track, para que se convierta en un auto desafiante. Tenés muchísima potencia y torque bajo el pie derecho. Pensá muy bien lo que vas a hacer.

Lo bueno es que tiene diferencial de deslizamiento limitado. Y que el ESP se puede desconectar por completo, aunque lo mejor es setear el modo Track con ESP On: la electrónica permite una gran dosis de libertad, interviniendo sólo cuando la situación parece salirse de control.

La dirección, la suspensión y los frenos tienen una excelente puesta a punto. Pero, una vez más, este Camaro Convertible está pensado para viajar. Muy lejos, lo más rápido que te lo permita el camino, cada vez que puedas.

CONCLUSIÓN

Hace 20 años, cuando conocí a la mujer de mi vida, tenía en mi garage un Peugeot 205 CTi. Mis primeros viajes con Lola Tyrrell fueron en ese descapotable de Pininfarina: ruta, música y pelos al viento. Por eso, el fin de semana que este Camaro Convertible estuvo en el garage de Lubri-Press, volvimos a armar un plan como cuando éramos solteros (perdón, Vito): salimos a la ruta sin rumbo fijo, visitamos algunos pueblitos y disfrutamos del solcito tibio de este invierno. Pasamos un lindo fin de semana en uno de estos modernos hoteles “kids unfriendly”: sólo adultos, noches con catas de vinos y mañanas desintoxicación en el spa. Y, sobre todo, mucho silencio: el único ruido estruendoso era “mi” Camaro, cuando lo encendía cada mañana, para salir a pasear.

Por más caballos, escapes y cilindros que tengas bajo el capot, ese va a ser siempre el mejor plan para disfrutar de un descapotable. Ruta y viento, sin necesidad de tomar cada curva a fondo ni manejarlo al límite. Es lindo cuando sabés que podés hacer algo, pero decidís dejarlo para otro momento, para no romper la magia de ese instante.

Si ya tuviste autos deportivos, pero nunca manejaste un sport cabrio, no lo dudes: es una de esas oportunidades que tal vez no se repitan. No vas a encontrar una mejor relación precio-caballos-anécdotas que con este Camaro Convertible.

C.C. / L.T.

FICHA TÉCNICA

  • Modelo probado: Chevrolet Camaro SS Convertible
  • Origen: Canadá.
  • Precio de lista: 103.000 dólares (versión Coupé, 95.000 dólares)
  • Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
  • Comercializa: Chevrolet Argentina (www.chevrolet.com.ar)

MOTOR

  • Tipo: naftero, delantero longitudinal, V8, dos válvulas por cilindro, inyección directa y sistema de desactivación de cilindros.
  • Cilindrada: 6.200 cc
  • Potencia: 461 cv a 6.000 rpm
  • Torque: 617 Nm a 4.400 rpm

TRANSMISIÓN

  • Tipo: tracción trasera, con control electrónico.
  • Caja: automática, de ocho velocidades, con convertidor de par, modo secuencial y levas al volante.

CHASIS

  • Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.
  • Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.
  • Frenos delanteros: discos ventilados con pinzas Brembo.
  • Frenos traseros: discos ventilados con pinzas Brembo.
  • Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
  • Neumáticos: 245/40ZR20 adelante y 275/35R20 atrás. Tipo RunFlat, sin rueda de auxilio.

PRESTACIONES

  • Velocidad máxima: 265 km/h (limitada electrónicamente)
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 4,5 segundos.
  • Consumo urbano: 18 l/100km
  • Consumo extraurbano: 11 l/100km
  • Consumo medio: 15 l/100km

MEDIDAS

  • Largo / ancho / alto: 4.784 mm / 1.897 mm / 1.340 mm
  • Distancia entre ejes: 2.812 mm
  • Peso en orden de marcha: 1.798 kg
  • Capacidad de baúl: 90 / 317 litros
  • Capacidad de combustible: 72 litros

EQUIPAMIENTO

  • Doble airbag frontal delantero
  • Doble airbag lateral delantero (extendido, con protección de cabeza)
  • Doble airbag para rodillas del conductor y acompañante
  • Alerta de tráfico cruzado trasero
  • Alerta de Punto Ciego
  • Sistema de Monitoreo de Presión de Neumáticos
  • Control de tracción
  • Control electrónico de estabilidad
  • Faros de xenón de tipo proyector
  • Frenos de alta performance “Brembo” con cuatro pistones por rueda
  • Sistema Head-up display
  • Luces diurnas de leds
  • Neumáticos RunFlat
  • Sensor de estacionamento trasero
  • Sistema de deslizamento limitado de diferencial
  • Anclajes para silla de bebés con Isofix
  • Frenos ABS con EBD y BAS
  • Spoiler trasero
  • Iluminación interna con luces de LED y 24 colores
  • Intensificador de sonido del motor para la cabina
  • Caño de escape doble con acabado cromado
  • Llantas de aluminio rodado 20″ diamantada
  • Apertura de baúl por control remoto
  • Climatizador bizona
  • Cámara de visión trasera
  • Capota negra de lona de alta resistencia con accionamiento eléctrico de apertura y cierre mediante llave
  • Computadora de abordo color con cinco modos:
    • Informaciones Generales del Vehículo: velocidad instantánea, odómetro / consumo medio / velocidad media para dos viajes, autonomía, consumo instantáneo, vida útil del aceite, monitoreo de presión de neumáticos, media y mejor consumo en los últimos 50/100/650 km, cronómetro, horas de motor / horas marcha lenta del vehículo
    • Informaciones de Performance: indicador de fuerza-G, Burbuja de fricción (círculo indicador de fuerza-G), cronómetro de desempeño, cronómetro de vuelta, temperatura del aceite, presión del aceite, temperatura de líquido de transmisión e indicador de temperatura de neumáticos
    • Informaciones de Audio: navegación a través de la música, entre estaciones favoritas y selección de fuente del audio
    • Informaciones de Teléfono: realización de llamadas telefónicas, visualización de los contactos, indicador de batería y señal del celular enlazado
    • Informaciones de Navegación: Informaciones de ruta activa en el navegador de Chevrolet MyLink- Opciones: función de aviso de velocidad, selección de las pantallas a ser exhibidas en Informaciones Generales del Vehículo y Informaciones de Performance, elección del tema del display”
  • Columna de dirección regulable en altura y profundidad
  • Desempañador de luneta trasera
  • Palanca de cambios con revestimento de cuero
  • Elección entre Modos de Conducción:
    • Paseo: situaciones normales de uso (ciudad y ruta)
    • Deportivo: ajuste deportivo de dirección
    • Nieve/Hielo: para condiciones de baja adherencia
    • Pista: para uso en circuito / autódromo”
  • Sistema de arranque de motor por control remoto “Remote Start System”, con accionamento de aire acondicionado
  • Asientos delanteros con con regulación eléctrica
  • Asientos delanteros calefaccionados y ventilados
  • Chevrolet MyLink, con Pantalla LCD touch de 8″, navegador integrado, compatible con Android Auto y Apple CarPlay, Radio AM/FM, Entrada USB y Aux-in, Función Audio Streaming, Conexión Bluetooth para Celular y configuraciones de vehículo
  • Sistema Bose Premium de audio con 2 Twiddlers, 2 woofers, 3 alto parlantes y amplificador