La fascinación de Hachi-Roku

La Toyota 86 estableció un extraño récord este año en los foros del automóvil. Se convirtió en el deportivo más comentado de la Argentina.

Y es comprensible, porque se trata de un auto muy provocador. Mientras varias marcas disputaban una batalla para crear un deportivo más potente que sus competidores, Toyota sorprendió a todos con una coupé ligera y apenas 200 cv bajo el capot.

La idea, nacida del cerebro del ingeniero Tetsuya Tada, hubiera tenido lógica si la 86 tuviese un precio muy económico. Pero, al menos en la Argentina, eso no ocurrió. La versión automática es incluso más cara que la Hyundai Genesis V6, que la supera en 103 cv (y dos marchas de transmisión).

TOYOTA1

Pese a ello, la Toyota 86 cobra sentido cada vez que la manejás en pista. Y yo ya lo hice en tres oportunidades, en tres circuitos distintos: en diciembre del 2012 en el Gálvez, en marzo de este año en Baradero y ahora, en el circuito Owners Club, de General Rodríguez.

La unidad de pruebas tenía la caja secuencial de seis velocidades, que no es la que mejor le sienta a este auto, pero lo que importa acá no es tanto el motor o la transmisión, sino el equilibrio general del conjunto.

Con sólo 1.298 kilos de peso, una dirección muy directa y un bajo centro de gravedad, la 86 es un auto que dibuja las curvas a buena velocidad y con una sencillez pasmosa. Mientras otros autos te hacen transpirar, en Hachi Roku podés pasarte todo el día en un circuito. Y bajarte lo más fresquito.

Es un deportivo simple, mecánico, a la vieja usanza, pero sin los incómodos vicios de los deportivos clásicos.

Después está el tema de la adherencia de los neumáticos. Que es poca, pero que está pensada a propósito para que sea así. En lugar de calzar gruesos cauchos, Hachi Roku utiliza ruedas muy similares a las de un Toyota Prius. Y la idea no es cuidar el medioambiente: es divertir al conductor, deslizando el tren trasero ante la más mínima insinuación.

El sistema de control de estabilidad es complejo y cuenta con varios programas. Cuando pensás que ya lo habías desactivado, una maniobra interrumpida justo en su clímax te recuerda que el programa cuenta con una intervención remanente. Recién cuando lográs desactivar todas las ayudas –lo cual te puede llevar un par de minutos- la 86 queda plenamente en tus manos.

Hachi Roku no necesita neumáticos anchos ni gran potencia para sentirse cómodo en la pista.

Hachi Roku no necesita neumáticos anchos ni gran potencia para sentirse cómodo en la pista.

Pocos autos se pueden llevar rápido con tanta facilidad en un circuito como la Toyota 86.

Pocos autos se pueden llevar rápido con tanta facilidad en un circuito como la Toyota 86.

Y es una delicia. Sus reacciones son tan dóciles y previsibles que te permite corregir errores a tiempo, orquestar derrapes controlados con gran facilidad y -así y todo- mantener un ritmo de velocidad elevado. Esto no significa que vayas a batir récords de vueltas. De hecho, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos fue uno de los autos más lentos de este #FastDrive.

Y sin embargo…

Y sin embargo, es el auto ideal si querés comenzar a meterte en el mundo de los track-days. Porque, además de todo, es un Toyota. Esto significa que es tremendamente confiable. Mientras sus otros compañeros mostraron signos de agotamientos en los frenos y transmisiones, Hachi Roku siguió girando sin parar durante todo el día.

Es cierto, la caja automática no es la ideal para un plan como el #FastDrive. Sobre todo, porque las levas giran con el volante y es difícil meter un cambio en pleno apoyo de curva. También hay otra cosa que es cierta: el chasis es tan perfecto y disfrutable, que resulta inevitable pensar cómo se sentiría este mismo auto con 50 o 100 caballos más de potencia.

El bueno de Tetsuya Tada ya reconoció que la futura evolución de Hachi Roku tendrá más potencia. Todavía no se confirmó si el empuje extra vendrá por parte de un turbo o de un aumento en la cilindrada del Bóxer by Subaru. Pero anótenme en el primer lugar de la fila si alguna vez sale una versión con 300 cv.

Pero su creador, Tetsuya Tada, ya confirmó que trabaja en una evolución más potente.

Pero su creador, Tetsuya Tada, ya confirmó que trabaja en una evolución más potente.

Sus prestaciones fueron las más discretas del #FastDrive: 8,5 de 0 a 100 y 208 km/h.

Sus prestaciones fueron las más discretas del #FastDrive: 8,5 de 0 a 100 y 208 km/h.

De todos modos, en un trazado tan técnico y trabado como el de Owners Club, los 200 corceles japoneses se sentían a sus anchas.

Y volvemos a la famosa rivalidad Toyota86/HyundaiGenesis. Ayer recordábamos la metáfora balística para diferenciar a dos coupés tan parecidas –tracción trasera, origen asiático, precio similar- y diferentes a la vez –potencia bruta, contra equilibrio de masas-.

En la nota más debatida del año, escribí: “La Toyota apuesta a la precisión y la perfección en el manejo. La Hyundai apuesta a la fuerza bruta y las prestaciones desbocadas. Es la diferencia entre ingresar a un polígono de tiro con un rifle olímpico. O con una Ithaca pajera”.

Y, para seguir con la parábola, hay que admitir que la pista de Owners Club es el equivalente automotor al Tiro Federal.

 

C.C.

Fotos: Luciano Cianni

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