Audi A5 TFSi S-Line Quattro
“Más lindo que nunca”
El A4 cambió de nombre. Y puso el foco en el diseño. Lo manejamos diez días.
Este Audi se llama A5, pero en realidad debió llamarse A4. En 2023, la marca alemana decidió que sus modelos eléctricos serían identificados con números pares, mientras que los impares quedaría reservados para los vehículos con motores de combustión. Por eso, el A4 pasó a llamarse A5.
Sin embargo, la confusión que generó esto -y la demanda por debajo de lo esperado en el mercado de autos eléctricos- llevó a Audi a cancelar ese tipo de separación en sus nomenclaturas. En febrero de 2025 se anunció que los números seguirían marcando sólo la diferencia de tamaño y segmento de los modelos, sin importar el tipo de motorización.
Sin embargo, el “daño” ya estaba hecho: a fines de 2024 ya se había presentado el nuevo A5 (código interno B10), como sucesor del último A4 (B9). El nombre A5, que en el pasado se había reservado sólo para los A4 con carrocería Coupé, Sportback y Cabriolet, ahora abarca a toda la gama del Segmento D (mediano).
El nuevo A5 se lanzó a la venta en la Argentina en julio de 2025 y probamos durante dos semanas la versión Sedán TFSi S-Line Quattro, que tiene un precio de lista de 90 mil dólares. La crítica completa se reproduce a continuación.
POR FUERA
Nadie puede decir que el Audi A4 (en cualquiera de sus generaciones) haya sido “feo”. Pero sí es cierto que siempre fue el más discreto y conservador de los Audi. Eso se terminó con el nuevo A5: es un sedán de diseño moderno, llamativo y con algunas curvas ligeramente deportivas (como los “hombros ensanchados”, que forman los guardabarros traseros). Todo esto lo consigue sin perder la elegancia. Me voy a ahorrar adjetivos y lo vos a decir de manera directa: me encanta. Es una verdadera lección de diseño para los que dicen que las berlinas son aburridas. Y, además, es un contundente argumento para rebatir la moda de las SUVs: creo que en el mercado no hay ningún “Sport Utility” que, por el mismo precio, tenga la presencia imponente de este A5.
El A5 Sedán se vende en la Argentina en dos versiones: TFSi Advance (70 mil dólares) y TFSi S-Line Quattro (90 mil dólares). Esta última es la que probamos y viene de serie con el paquete deportivo S-Line, que incluye llantas de 19 pulgadas (con neumáticos Goodyear Eagle F1 245/40R19), faros Matrix Led, doble salida de escape trasera y terminaciones satinadas en las tomas de aire delanteras y el difusor trasero.
Con respecto al A4 (B9), el nuevo A5 (B10) creció en todas las dimensiones: mide 4.829 mm de largo (103 mm más), 1.860 de ancho (18 más), 1.448 de altura (10 más) y 2.893 de distancia entre ejes (72 más). La base estructural que usa es la nueva Premium Platform Combustion (PPC), del Grupo VW. Es la misma que usan las nuevas generaciones de los A6 y Q5 (y que también adoptará el futuro A7).
En Argentina, el A5 compite contra los clásicos de siempre: Alfa Romeo Giulia (entre 280 y 510 cv, entre 77 mil y 189 mil dólares), BMW Serie 3 (entre 184 y 510 cv, entre 61.900 y 245 mil dólares), Lexus IS (entre 181 y 245 cv, entre 58 mil y 95 mil dólares) y Mercedes-Benz Clase C (entre 250 y 408 cv, entre 77 mil y 128 mil dólares).
Como se puede apreciar, los Alfa, BMW y Mercedes incluyen una versión más potente y deportiva en este segmento. Audi ya confirmó que, sobre el final del primer trimestre de este año, estará llegando su respuesta más contundente: el nuevo S5 Avant Quattro, con 367 cv y carrocería familiar.
POR DENTRO
En este punto es necesario corregir un error. Hasta ahora veníamos hablando de este A5 como un “sedán”, cuando en realidad es un “liftback”. ¿Cuál es la diferencia? La tapa del baúl es mucho más grande de lo normal, incluye a toda la luneta y es un portón tan amplio que incluso comunica al espacio de carga con la cabina. Es decir, como siempre fue en los A5 Sportback.
Más allá de ofrecer una silueta más aerodinámica y estilizada, esto tiene otras ventajas prácticas: el portón del baúl se puede considerar una “quinta puerta” y el espacio de carga se configura con gran facilidad. Sin mucho esfuerzo, puede pasar de 417 a 1.271 litros de volumen. Por eso, es una lástima que no tenga rueda de auxilio, porque hay espacio de sobra. En su lugar sólo hay un compresor de aire y un kit para reparar pinchaduras.
Pero vamos a lo importante: el confort en la cabina es superlativo. La posición de manejo es excelente, con muchos ajustes eléctricos y sólo un detalle olvidado: tiene calefacción de asientos, pero por este precio también debería ofrecer la refrigeración de butaca (otros autos más baratos ya lo ofrecen en nuestro mercado).
Después está el tema de las pantallas digitales. Tiene tres en total: una para el tablero, otra para el sistema multimedia principal y una tercera para el acompañante (mediante Bluetooth, se puede reproducir desde música hasta videos, con una orientación de la pantalla que no distrae al conductor).
Hasta en el techo tiene algo parecido a una “pantalla”: el vidrio panorámico tiene un sistema digital muy techie. Es un paño fijo, que no se puede abrir y tampoco cuenta con ninguna cortina para tapar el sol. En su lugar, lo que tiene es un sistema de regulación de transparencia que te permite variar el porcentaje de opacidad del techo. En el nivel más oscuro deja pasar un poco de luz, pero nada de calor (incluso en estos días de verano más intensos).
Las plazas traseras son amplias y cómodas, como para llevar a tres adultos. Tiene su tercera zona de climatización, con salidas de aire y regulación de temperatura.
La calidad de terminación es muy buena, con volante deportivo en cuero y tapizados en cuero con detalles firmados por “S-Line”. Sólo le mejoraría dos detalles: las levas del cambio son de plástico (cuando lo ideal sería usar aluminio) y la hebilla del cinturón del acompañante golpea en la columna lateral cuando no hay nadie sentado en esa butaca (se podría solucionar con un mayor tensado de la correa, así evitaría cualquier contacto contra alguna parte del auto).
SEGURIDAD
El Audi A5 viene de serie con seis airbags (debería tener siete u ocho, por su precio) y también cuenta con un completo paquete de asistencias a la conducción (ADAS): control de crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia y sistema de mantenimiento de carril.
No hay resultados de pruebas de seguridad regionales para el A5, pero este modelo ya fue sometido a los crash tests de EuroNCAP. A modo de referencia, obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas (con 87% de protección para adultos, 88% para niños y 78% para peatones).
MOTOR y TRANSMISIÓN
El nuevo A5 se vende en la Argentina con dos variantes de la más reciente evolución del famoso 2.0 turbonaftero del Grupo VW: en la versión Advance, este cuatro cilindros entrega 204 cv y 340 Nm, mientras que en la variante S-Line desarrolla 272 cv y 400 Nm.
Los dos cuentan con la caja automática S-Tronic (doble embrague, de siete cambios), pero la gran diferencia está en la tracción: el Advance tiene propulsión delantera, mientras que el S-Line cuenta con el sistema integral Quattro. Como se dijo más arriba, para el que busque algo más picante, en los próximos meses llegará el S5 Avant Quattro: V6 3.0 turbonaftero (367 cv y 550 Nm).
COMPORTAMIENTO
¡Qué lindo es manejar un buen sedán! Es una sensación que ya había revivido el año pasado, cuando probamos los A3 Sedán y RS3 Sedán, pero el A5 Sedán está en un nivel superior. A pesar del perfil bajo de los neumáticos, me sorprendió la suavidad del andar: es un auto comodísimo y muy silencioso Y, más allá de que tengas levas del cambio en el volante, lo más llamativo de este auto es acelerarlo con la transmisión en D: el paso de marchas es absolutamente imperceptible. El salto entre cambio y cambio sólo se nota si activás el modo Dynamic o si comenzás a intervenir con las levas de plástico (¿ya dije que deberían haber sido de aluminio?).
Es un auto que se puede disfrutar todos los días en la ciudad, pero que se aprovecha al máximo con un buen viaje en ruta. Durante los 15 días que lo tuvimos en nuestras manos lo usamos para hacer las dos cosas, incluyendo los diez días de conferencias de prensa de las automotrices en la Costa. Este A5 fue el móvil oficial de Lubri-Press durante todos los lanzamientos de las automotrices durante el Verano 2026.
El 2.0 TFSi es una maravilla de elasticidad, torque en baja y eficiencia. Acelera de 0 a 100 km/h en 5.6 segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h. La recuperación de 80 a 120 km/h la hace en 4.5 segundos. Sobrepasar camiones, en modo Dynamic, usando las levas y estirando los cambios hasta las 7.200 rpm es la mejor terapia rutera que te puedo recomendar.
Los consumos también son muy buenos: en ciudad gasta 9.5 litros cada 100 kilómetros, mientras que en ruta baja hasta 6.5 l/100km (a 120 km/h, en séptima marcha y a 1.900 rpm). El tanque de combustible tiene sólo 56 litros de capacidad. Hay autos con esta misma potencia y precio que tienen tanques más grandes, pero en este Audi cada litro rinde más de lo esperado. Lo dicho: es un placer usarlo para viajar.
El comportamiento en ruta es más confortable que deportivo, aunque se puede setear la electrónica en el modo Dynamic, para obtener un tacto de dirección más pesado y una respuesta más rápida del acelerador. Me encantó la precisión de la dirección y la potencia incansable de los frenos.
En estos 15 días, el desempeño del auto fue perfecto, incluyendo el paso por los insufribles “serruchitos de arena” de las calles internas de Cariló. La única alerta que se disparó fue una falsa alarma: se activó el sensor de pérdida de presión de neumático. Al final, estaba todo ok y el alerta se apagó después de chequear la presión y resetear el sensor. Creo que un auto de este nivel debería tener un indicador de presión en tiempo real: productos más baratos ya lo tienen y evitaría asustarse por falsas alarmas. El tema de las pinchaduras no es menor: recordemos que no tiene rueda de auxilio y que sus neumáticos de perfil bajo están más expuestos en los caminos en mal estado (que hoy abundan en Argentina).
CONCLUSIÓN
En un mercado plagado de SUVs, siempre es una alegría pasar varios días manejando un buen sedán. El nuevo A5 es todo lo que está bien: tiene una excelente calidad de fabricación, un confort de marcha superlativo y prestaciones más que suficientes para hacer viajes veloces en ruta. También tiene una cabina repleta de gadgets orientados al confort, la seguridad y el entretenimiento. Brillante.
Y no olvidemos el tema del precio, porque fue todo un debate al momento de su lanzamiento oficial. A pesar de la fuerte carga impositiva que todavía tienen estos autos en nuestro país, las autoridades de Audi Argentina destacaron el “esfuerzo” que hicieron con la casa matriz de Alemania para llegar a un precio de lista -con igualdad de equipamiento- muy similar al de Europa.
El Audi A4 ya es historia. Y el nuevo A5 Sedán es su honorable sucesor. El A4 siempre fue la compra más racional, lógica e infalible dentro de la gama de Audi. Ahora, con este nuevo diseño, también es la más linda de las decisiones.
Sin embargo, ¿es el Audi definitivo? No estaría tan seguro. Yo que vos espero al nuevo S5 Avant Quattro.
C.C.
Producción fotográfica: Vito Cristófalo