Maxi Mini

BMW Group Argentina renovó su hatchback inglés. Manejamos una semana la versión más clásica. Diversión garantizada para un auto que decidió madurar junto a su público más fiel.

El Mini está cumpliendo en este 2019 sus primeros 60 años de historia. Y, si partimos desde el modelo original diseñado por Sir Alec Issigonis, recién va por su cuarta generación. Sin embargo, si tomamos a los Mini desarrollados por BMW Group, este vendría a ser el Mini III. Es confuso, así que lo mejor es identificarlo por su código interno.

En marzo pasado se lanzó a la venta en la Argentina el F56 LCi, también conocido como “restyling del Mini III”. Se presentó al mismo tiempo con una amplia gama de versiones, que incluye hatchbacks, descapotables y deportivos. El rango de precios es tan amplio como la variedad de opciones y motorizaciones: entre 136 y 231 caballos de potencia; entre 34.900 y 63.700 dólares.

Manejamos durante una semana la versión intermedia y más clásica: el Cooper S 2.0 Look JCW de tres puertas. Cuesta 51.900 dólares. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

En Lubri-Press ya probamos los Mini Countryman, Clubman y hasta Roadster, pero la última vez que nos habíamos subido al clásico Hatchback había sido con la generación anterior, a mediados de 2008.

No hace falta decirlo. Alcanza con verlo. Con cada nueva generación, el Mini resulta cada vez “menos mini”. El modelo actual es el Mini Hatch más grande de la historia, con 3.85 metros de largo, aunque también tenés versiones todavía más voluminosas: 5 Puertas (cuatro metros), Clubman (“cuatro-27”) y Countryman (“cuatro-treinta”).

Más allá de ese aumento en las medidas, el Mini Hatch sigue militando en el Segmento B (chico), donde compite con otros modelos de posicionamiento premium: Audi A1 (hoy sólo con 122 cv, entre 28 mil y 31 mil dólares), Alfa Romeo Mito (entre 78 y 170 cv, entre 22 mil y 33 mil dólares) y DS3 (hoy sólo con 120 cv, entre 28 mil y 32 mil dólares), por mencionar a los más vendidos en la Argentina.

El rediseño que se estrenó en marzo incluye novedades en las ópticas, los emblemas y las llantas. Además, la versión Cooper S de las fotos ahora viene con el Look JCW, un paquete deportivo inspirado en el más deportivo John Cooper Works de 230 caballos. Esto incluye el alerón sobre la luneta y las llantas negras de 17 pulgadas (con Pirelli Cinturato P7 204/45R17 RunFlat).

Este kit cuesta 5.000 dólares. Es decir, podés elegir un Cooper S Chili, con la misma mecánica y un poco menos de facha, por 46.900 dólares.

La forma más sencilla de identificar a estos nuevos F56 LCi es viendo las ópticas traseras: todas las versiones vienen de serie con las luces “Union Jack”, con tiras de leds que dibujan la bandera británica.

Más allá de eso, sigue siendo uno de los últimos sobrevivientes de la moda del estilo retro (el VW Beetle ya se sabe que no tendrá sucesor). Es una fórmula que a BMW Group le dio mucho resultado en su momento y que es parte de la personalidad del Mini.

En mi opinión, la estética está muy bien lograda en los Hatchback y Cabrio, no tanto en los 5 Puertas o Clubman. Me encantaba el Mini Roadster, pero ya no existe más. Fue un fracaso en ventas. Parece que me gustaba sólo a mí. Y ni siquiera tuve la deferencia de comprarme uno.

POR DENTRO

Es el Mini de siempre, pero con más tecnología que nunca. Y, también, con mejor calidad de fabricación. En los últimos años, se achicó mucho la brecha entre los materiales de los BMW y los de Mini. La marca británica ya no es la hermana pobre del grupo alemán. Eso se verá de manera más notable en los futuros lanzamientos, donde hasta compartirán plataformas.

El Mini Hatch sigue siendo un clásico 2+2, donde se acomodarán muy bien dos adultos adelante y donde apenas quedará espacio para dos niños atrás (o adultos de talle XS). Es un gran contraste, porque mientras los de atrás viajan apretujados, el conductor disfruta de una posición de manejo es excelente: el volante se ajusta en altura y profundidad, la butaca tiene regulaciones hasta para la gente de piernas largas (sólo manuales, no eléctricas). Y ni hablar de la luminosidad de la cabina, con techo panorámico y ambientación con leds, que permiten elegir entre once colores diferentes.

Se mantiene el clásico diseño de instrumentales redondos y las switcheras tipo avión caza, aunque con novedades de tecnología. Computadora de abordo con “indicadores deportivos”, climatizador bizona y un equipo de audio de excelente calidad.

El baúl sigue siendo minúsculo: apenas 211 litros de capacidad. Y eso que bajo el piso de carga ni siquiera hay una rueda de auxilio. Tan sólo vas a encontrar un botiquín. Las ruedas son del tipo RunFlat, que permiten circular hasta una velocidad de 50 km/h con los neumáticos totalmente desinflados. Sin embargo, es una solución que no está pensada para nuestros caminos, donde lo más habitual no es pinchar, sino romper una cubierta por completo, en nuestros accidentes geográficos-viales.

SEGURIDAD

Viene de serie con seis airbags, frenos ABS con EBD, control de estabilidad, asistencia al arranque en pendiente, control de tracción y anclajes Isofix. También tiene control de crucero adaptativo y sensores de estacionamiento traseros.

Es decir, tiene lo básico para un auto con posicionamiento premium, pero se podría esperar más. Sin ir más lejos, el DS3 viene con frenado autónomo de emergencia y alerta de riesgo de colisión frontal.

Como ya se explicó en otras notas, marcas como Audi, BMW, Mercedes-Benz y Mini decidieron no ofrecer en la Argentina el frenado autónomo de emergencia, a pesar de que lo equipan de serie en otros mercados. Es una decisión de los configuradores de las filiales locales, que deciden no ofrecer estos dispositivos en nuestro país. Muy flojos, ahí.

No hay resultados de pruebas de choque independientes para este Mini III con restyling (F56 LCi), pero esta tercera generación al menos sí fue ensayada por EuroNCAP previo a su rediseño (F56, a secas). Con el protocolo de 2014, obtuvo una calificación de cuatro estrellas, con 79% de protección para adultos, 73% para niños y 66% para peatones.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Los F56 LCi llegan a la Argentina con tres motorizaciones diferentes, todas nafteras. Las versiones más tranquilas tienen un tres cilindros de 1.5 litros, con 136 cv y 220 Nm. En el otro extremo está la versión más deportiva, John Cooper Works: 2.0 turbo de 230 cv y 320 Nm.

Entre medio de las dos, el auto de esta nota: Cooper S, con el mismo 2.0 turbo del “John”, pero con 192 cv y 280 Nm.

Con este restyling, los Mini estrenaron una nueva caja automática de doble embrague: tiene siete marchas, modo secuencial y levas al volante. La mala noticia: desapareció la opción de caja manual en la Argentina. La tracción, por supuesto, es delantera.

COMPORTAMIENTO

-¿Sigue siendo divertido de manejar?

-Sí, quedate tranquilo, eso sigue intacto. El día que un Mini Hatch resulte aburrido, será el fin de BMW Group: nos encargaremos de destrozar ese antro, con un par de boleadoras.

-¿Y sigue siendo tan duro como siempre?

-No tanto. Desde ya, tiene un andar más firme que cualquiera de los rivales mencionados más arriba, pero está muy lejos de la tortura ósea que encarnaron los Mini de comienzos de siglo.

Respondidas las dos preguntas básicas de cualquier interesado en un Mini, vamos a hilar un poco más fino. La nueva caja de doble embrague es una maravilla. Es de las mejores que hay en el mercado y se entiende a la perfección con el 2.0 turbo: reacciones explosivas, respuesta inmediata y un sonido enojoso saliendo del doble escape (sobre todo en las mañanas frías).

Las relaciones del cambio son bien cortas, sobre todo en las primeras cinco velocidades. En modo Sport y con la palanca en Manual, el paso de marchas es violento y a régimen elevado (6.500 rpm). Las dos últimas marchas son más largas y permiten viajar a ritmo muy tranquilo, cuidando los consumos: 120 km/h en séptima, a 1.900 rpm.

El Cooper S acelera de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 235 km/h, pero lo más aburrido que podés hacer es manejarlo en línea recta.

En ciudad no vas a necesitar llenarte de multas para disfrutar de sus reacciones. Alcanzan las tres primeras marchas y la excelente respuesta de las levas del cambio para no cansarte nunca de manejar.

A eso hay que sumarle la dirección clásica de Mini, bien directa y nerviosa. La marca exagera cuando habla de “sensaciones de karting” en los Countryman o Clubman, pero no miente ni un poquito en lo que se refiere a este Hatchback: es un auto con espíritu de Playstation.

Lo mejor, sin embargo, es llevarlo a un camino secundario, con buenas curvas. O incluso podés animarte a un track day: vas a descubrir que es uno de los mejores autos con tracción delantera del mercado.

Es nervioso, desafiante y muy pedagógico: perdona errores y vas a aprender mucho sobre las inercias que pone en juego un FWD, cuando levantás el pie del acelerador en pleno apoyo en curva (o, más aún, cuando incluso te animás a peinar el pedal de freno). Es un auto muy dócil y con el que se puede manejar a un ritmo muy elevado, con total control y seguridad. Además, los frenos son excelentes y aguantan todo.

Si este Cooper S es tan divertido y equilibrado, no me quiero imaginar lo que debe ser el John Cooper Works con 230 cv. Palabras mayores.

Con chasis y motor tan buenos, una vez más, es una pena que ya no se ofrezca una opción con caja manual.

La ventaja de este Cooper S es que, a pesar de ese temperamento tan Mini, sigue siendo un auto que podés disfrutar todos los días. Es ágil, maniobrable, cabe en cualquier lugar de estacionamiento y los consumos son muy bajos.

Gasta una media de 6,8 litros cada 100 kilómetros (en Modo Eco) y tiene un tanque de 44 litros. ¿Un Mini que también se puede usar para encarar viajes largos? Sin dudas. Sólo recordá estos dos detalles: el baúl es minúsculo y no tiene rueda de auxilio.

CONCLUSIÓN

La idea de Sir Alec Issigonis, al concebir el primer Mini, fue genial. Pero la propuesta de BMW, de convertirlo en un Segmento B Premium, tampoco estuvo nada mal. Y, con cada nueva evolución, se vuelve más tangible. El Mini ya no es sólo un autito de diseño original y gran comportamiento dinámico. Ahora también tiene el confort necesario para disfrutarlo todos los días y una puesta a punto de la suspensión que ya no resulta una tortura para el cuerpo.

Es como si, con el paso de los años, Mini se hubiese propuesto acompañar la vida de sus clientes más fieles: los que entendieron el concepto desde el primer día y lo siguen apoyando, más allá de las modas que van y vienen. Y también más allá del precio: los 51.900 dólares que cuesta lo alejan de cualquier análisis racional.

Más allá de ese detalle, este auto es una verdadera fiesta para tu “niño interior”, pero lo mejor es que tu “adulto exterior” no lo va a sufrir. Me resulta difícil ser objetivo con este Cooper S, porque siempre fui un fan del Mini más clásico.

Me asusto con cada nuevo restyling o paso generacional. Cuando lo veo un poco cambiado, cada vez más inflado, me sobresalto igual que cuando me encuentro con un ex compañero del secundario: en un segundo, tiendo a encontrarle todos los achaques de los años (que me niego a reconocer cuando yo mismo me miro al espejo).

Por eso, una conclusión objetiva sería decir que el Mini “está envejeciendo bien”. Aunque eso de “vejez” pueda sonar hiriente. Lo más cordial sería decir que “extendió la adolescencia”. O bien que “le ganó un par de décadas a la niñez”.

-Un auto para un tipo como yo: maduro.
-Sí, ma’duro que una piedra.

Carlos Cristófalo
Fotos: Orly Cristofalo

FICHA TÉCNICA

  • Modelo probado: Mini Cooper S Look JCW (LCi)
  • Origen: Gran Bretaña
  • Precio: 51.900 dólares (versiones entre 34.900 y 63.700 dólares)
  • Garantía: Tres años o 200 mil kilómetros.
  • Comercializa: BMW Group Argentina (www.mini.com.ar)

MOTOR

  • Tipo: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, inyección directa, turbocompresor con intercooler.
  • Cilindrada: 1.998 cc
  • Potencia: 192 cv entre 5.000 y 6.000 rpm
  • Torque: 280 Nm entre 1.350 y 4.600 rpm

TRANSMISIÓN

  • Tipo: tracción delantera, con control electrónico.
  • Caja: automática de doble embrague, con ocho velocidades, modo secuencial y levas al volante.

CHASIS

  • Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
  • Suspensión trasera: independiente, tipo multibrazo, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
  • Frenos delanteros: discos ventilados
  • Frenos traseros: discos macizos
  • Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
  • Neumáticos: Pirelli Cinturato P7 204/45R17 RunFlat (sin rueda de auxilio)

PRESTACIONES

  • Velocidad máxima: 235 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 6,7 segundos
  • Consumo urbano: 7,8 l/100km
  • Consumo extraurbano: 5,9 l/100km
  • Consumo medio: 6,8 l/100km

MEDIDAS

  • Largo / ancho / alto: 3.850 mm / 1.727 mm / 1.414 mm
  • Distancia entre ejes: 2.495 mm
  • Peso en orden de marcha: 1.295 kg
  • Capacidad de baúl: 211 litros
  • Capacidad de combustible: 44 litros

EQUIPAMIENTO

  • Doble airbag frontal delantero
  • Doble airbag lateral delantero
  • Doble airbag de cortina
  • Anclajes Isofix
  • Frenos ABS con EBD y BAS
  • Sensor de lluvia
  • Control de crucero adaptativo
  • Control de estabilidad y tracción
  • Asistencia al arranque en pendiente
  • Sensor de estacionamiento trasero
  • Volante deportivo de cuero JCW
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante
  • Tapizado en combinación tela/cuero Black Pearl
  • Climatizador bizona
  • Paquete de iluminación personalizable
  • Radio FM Mini Visual Boost
  • Bluetooth Mini Connected
  • Tornillos antirrobo para las llantas
  • Dispositivo de alarma
  • Faros 100% de led
  • Ordenador de a bordo