Treinta y tres horas con el Nissan Leaf

Es el auto 100% eléctrico de Nissan. Se lanzará a la venta este año, pero ya lo manejamos. Prueba de conducción en condiciones reales, siguiendo la agenda de fin de año de Lubri-Press.

En abril de 2019, Nissan lanzará a la venta en la Argentina el nuevo Leaf: su auto 100% eléctrico. Pero, ya desde febrero, en el stand que la marca japonesa tendrá en Cariló, se abrirá una preventa con precios oficiales.

Antes de que ocurra todo eso, Lubri-Press tuvo la posibilidad de tener un veloz contacto con el Leaf. Muy veloz: fueron apenas 33 horas, en condiciones de manejo reales por las calles y autopistas de Buenos Aires.

Cuando Nissan Argentina me ofreció tener un Leaf durante 33 horas, se me ocurrieron toda clase de ideas. Por ejemplo, hacer un viaje en ruta para comprobar si es cierto que las baterías tienen una autonomía máxima de 389 kilómetros. Otra: organizar un Focus Group para que lo manejen y opinen los lectores de Lubri-Press. La que más me entusiasmaba: llamar a un amigo, que se trajo una Nissan GT-R repatriada, para correrle un cuarto de milla con “mi” Leaf.

Todo eso, que sin dudas ocurrirá a lo largo de 2019, tuve que posponerlo apenas le pegué una mirada a mi agenda. Es fin de año y la cantidad de compromisos y lanzamientos de último momento son una barrera para cualquier producción creativa. Así que decidí usar el Nissan Leaf por 33 horas, como si realmente fuera mío.

Fue una prueba de manejo en condiciones reales, por las calles y autopistas de Buenos Aires, con la agenda apretada y una gran incógnita: “¿Tendrá ‘pilas’ suficientes para cumplir con todos los compromisos?”

El diario de estas 33 horas se reproduce a continuación.

LUNES – 8:30hs

“Podés retirar el Leaf en el concesionario AutoFerro de Martínez, el lunes entre las 9 y las 18 horas. Y tenés que devolverlo el martes, entre las 9 y las 18 horas”, me explicaron en Nissan. Saqué cuentas rápidas y el mayor tiempo posible que podía pasar con el Leaf serían 33 horas. Me tomé un remís desde el garage de Lubri-Press en Béccar y me bajé en el local de Avenida Santa Fe 1550. Es uno de esos concesionarios que vale la pena visitar, por más que nunca te vayas a comprar un Nissan. Sala de espera como salón VIP de aeropuerto y cortesía generosa desde el primer empleado que te recibe en la vereda (eso que me acababa de bajar de una Suran remisera, medio cascoteada). El Leaf me estaba esperando en el puesto de recarga de autos eléctricos que tiene AutoFerro. Ese WallBox podrán usarlo, de manera gratuita, todos los clientes que se compren un Leaf en este concesionario. La unidad de pruebas es de color azul oscuro y tiene especificaciones para el mercado de Estados Unidos. El Leaf que se venderá en la Argentina vendrá importado de Inglaterra.

El Nissan Leaf es un auto 100% eléctrico y llegará a la Argentina importado de Inglaterra.

LUNES – 8:44hs

Firmo todos los papeles, me subo al auto y arranco. La batería está cargada al 98%. La computadora me indica que tengo 241 kilómetros de autonomía. Pongo en cero el odómetro parcial. No voy a usar ninguna de las ayudas que ofrece el vehículo para ahorrar energía. Nada de e-Pedal ni Modo Eco. Hoy no tengo tiempo para eso. Tampoco voy a economizar con el gasto energético abordo. Se acerca el verano en Buenos Aires y me gusta prender el aire acondicionado, apenas cuando el calor de la ciudad supera los 24 grados. Tengo 45 años, me estoy poniendo viejo y me gusta manejar cómodo. Tampoco voy a dejar de usar los dispositivos que siempre utilizo mientras conduzco. El celular siempre conectado al USB, para cargarlo y utilizar el Apple CarPlay. Las luces, siempre en baja, por más que tenga diurnas. Y voy a acelerar hasta la velocidad máxima permitida en cada lugar donde pueda hacerlo. La agenda aprieta. Primer destino: lanzamiento de la marca china Changan, en el predio de Car One, en Tortuguitas.

Batería: 98%. Autonomía estimada: 241 kilómetros. Odómetro parcial: cero.

Modos de economía, off. Modos de consumo energético máximo, on.

LUNES – 9:10hs

El tránsito está fluido. Santa Fe, Unidad Nacional, Panamericana. Lo primero que quiero hacer es llevarlo a 130 km/h en la autopista. Listo: misión cumplida. Volví a batir el Récord de Velocidad para Autos Aléctricos en Rutas Abiertas al Tránsito de la Argentina. Es una marca olímpica que sólo me interesa a mí, pero que ya había logrado en enero pasado, con el Baix EX260. La velocidad máxima declarada por Nissan no es mucho mayor que eso: 144 km/h. Pero hoy no la voy a probar. Llegué a Car One y me dicen que el evento de Changan cambió de lugar. Reviso los mails del fin de semana: “¿¡Cómo puedo ser tan gil!?” Ya desde el viernes habían avisado que se haría en el restaurante PF Chang’s de Martínez. ¡Era a sólo diez cuadras de AutoFerro! Autopista otra vez: 55 pesos de peaje a la ida; 55 a la vuelta. Tengo la impresión de que voy a gastar más plata en levantar barreras que en la factura de electricidad.

Batería: 88%. Autonomía estimada: 212 kilómetros. Kilómetros recorridos: 21,8.

Llegada en horario a Car One de Tortuguitas. El evento era en PF Chang’s de Martínez. Doh!

LUNES – 10:00hs

El tránsito de regreso a Martínez está bastante más pesado. Odio la hora pico. Pero llego a tiempo al evento de Changan. Ahí conocí a Lisandro Zamponi, un cordobés que vive y trabaja desde hace varios años en China. Fue el nexo fundamental para que Changan llegara a la Argentina. Es lector asiduo de Lubri-Press y Autoblog: “Todos estos años fue mi mejor fuente para medirle la temperatura al mercado argentino. Pero no sólo por tus notas, también por los comentarios ácidos de los lectores”. Lo tomo como un elogio. Lisandro me pregunta qué auto estoy probando en este momento. Le muestro el Leaf. Le digo que Nissan asegura que es el auto eléctrico más vendido del mundo. Zamponi se ríe: “No puedo asegurarlo con certeza, pero te apuesto un asado con fernet a que el eléctrico más vendido del mundo es algún auto chino”. Quedamos en averiguar más y en saldar la apuesta, algún día, en la parrilla de su casa, en Chongqing.

Estacionamiento subterráneo de PF Chang’s. Al lado del Leaf, una Haval H1 importada por Car One.

Batería: 77%. Autonomía estimada: 192 kilómetros. Distancia recorrida: 46 kilómetros.

LUNES 13:00hs

Lo que sigue es un evento de Fiat, en el edificio de Catalinas, en pleno centro de Buenos Aires. Pero, antes, paso a buscar a un par de colegas por sus casas. Me acompañan Santiago Di Pardo (MinutoMotor) y Alejandro Tarelli (TiempoMotor). Tiempo y minutos, son dos cosas que hoy no me sobran. Y, ahora que lo pienso, bajo el capot del Leaf ni siquiera tengo un motor (convencional). ¡Pero cómo acelera! La sensación de torque instantáneo bajo al pedal es genial. Ni siquiera el mejor V8 tiene esa respuesta en baja. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos, pero lo que más te impactan son los metros iniciales. Ni la moto del mensajero más picante te gana en un semáforo. Si el torque eléctrico era algo que esperaba, el comportamiento dinámico realmente me sorprendió: el centro de gravedad es bajísimo, gracias a las baterías ubicadas bajo el piso del habitáculo. El Leaf parece un Tiida venido del futuro, pero dobla como una 370Z disfónica: en silencio absoluto, pero bien pegado al piso y sin inclinaciones de la carrocería.

Alejandro Tarelli (Tiempo Motor), Santiago Di Pardo (Minuto Motor) y C.C. (sin tiempo, ni minutos ni motor, al menos no convencional).

“¿Hasta dónde llegaré?”

LUNES – 14:00hs

Detesto manejar por el centro de Buenos Aires. Siempre fue un caos y las obras de la Autopista del Bajo ahora potenciaron ese quilombo, hasta su máxima expresión. Todo se mueve lento, tosco y a los bocinazos. Dejo el Leaf en el estacionamiento del Sheraton: 200 pesos la hora. De repente, el peaje de la Panamericana me parece baratísimo. En el evento de Fiat pude charlar un rato con Cristiano Rattazzi, presidente de FCA Argentina. Es un fanático de los autos y siempre quiere saber qué estamos manejando los periodistas. Le cuento del Leaf y me relata una conversación que tuvo con Sergio Marchionne, el CEO de FCA, pocas semanas antes de su fallecimiento: “Sergio decía que la industria se estaba apurando demasiado con el tema de los eléctricos. Es una tecnología carísima, que el mercado todavía no está demandando. Sergio era un convencido de que la verdadera revolución serán los autos a hidrógenos, pero es una tecnología aún más cara. La competencia por las nuevas tecnologías en esta industria se está volviendo muy costosa. Es una carrera carísima”.

Estacionamiento del Hotel Sheraton en Retiro.

Batería: 66%. Autonomía estimada: 164 kilómetros. Distancia recorrida: 67,1 kilómetros.

LUNES – 15:42hs

Mi próximo compromiso es recién a las 19, pero antes tengo que pasar por la estación de recarga. El Leaf todavía tiene 66% de batería, pero quiero ver si –un año y medio después de su inauguración- la estación de recarga eléctrica de YPF en Palermo ya está funcionando. Se encuentra en el ACA de Godoy Cruz y Demaría. Sorpresa: los surtidores eléctricos ya no están tapados con lonas. Y… ¡están encendidos! La emoción me dura poco. Sólo están grabando un comercial para el momento –vaya uno a saber cuándo- en que comiencen a operar. Los protagonistas del video son una rubia con pollerita dos centímetros por debajo de la ingle y… ¡sorpresa! Un Nissan Leaf. Es de color blanco. De pronto, los únicos dos Leaf que hay en la Argentina se encuentran, de casualidad, en el mismo lugar. Y ninguno de los dos puede recargar sus baterías en los surtidores de YPF. Los cargadores que sí funcionan en esta YPF son los del barcito: aprovecho para sentarme a escribir un poco.

Combustibles fósiles versus energías renovables. Encuentro cercano en la YPF del ACA, en Godoy Cruz y Demaría.

Pura casualidad. Los únicos dos Leaf que circulan en la Argentina, reunidos en el mismo lugar. Y ninguno de los dos pudo recargar baterías.

Lo único que se puede recargar en esa YPF: combustible y dispositivos móviles.

Batería: 61%. Autonomía estimada: 151 kilómetros. Distancia recorrida: 74,4 kilómetros.

LUNES – 18:24hs

Ford Argentina despide el año con una fiesta en Gardiner, en la Costanera Norte. No es un evento cualquiera. La marca muestra por primera vez en público las nuevas F-150 y F-150 Raptor, que lanzará a la venta en 2019. Me encuentro con mi amigo Jerónimo Chemes, de La Chata Solidaria. Está emocionadísimo con la noticia: no para de hablarme de “V8, V6, océanos de torque, F-100, Perkinséi, tsunamis de torque”. Le cuento que estoy manejando el Leaf eléctrico. Creo que ni siquiera me escuchó. En la cena, estuve sentado en la misma mesa de Gabriel López, el nuevo presidente de Ford Argentina. Sale el tema de las energías alternativas: “El auto del futuro será eléctrico, eso nadie lo duda. Pero todavía falta muchísimo para que se masifiquen, sobre todo en un país con la infraestructura de la Argentina. Los eléctricos y autónomos parecen ser el único tema sobre el que hoy se habla en esta industria. Sin embargo, cuando uno ve las cifras de ventas, la demanda aún es bajísima: apenas el 1% de los autos vendidos en todo el mundo son eléctricos. No veamos los casos de China o de Noruega, donde la tendencia la marcan los gobiernos. Veamos mercados donde rigen la oferta y la demanda con libertad, como Estados Unidos. Ahí el auto más vendido sigue siendo la F-150 con un V8. Y por lejos”.

LUNES – 22:30hs

Por la puerta de Gardiner acaba de entrar Fernando Ruiz Díaz. El cantante de Catupecu Machu le dedicó un tema al Ford Mustang y trajo su guitarra para zapar un rato. Me encantaría quedarme hasta la madrugada, siguiendo su mismo ritmo de alcohol y rock and roll, pero soy el conductor designado del Leaf y estoy agotado. Llego muy tarde a mi casa: el garage de Lubri-Press está en Béccar. Me gustaría ver cómo es el tema de recargar las baterías con un enchufe doméstico. Pero en el garage hay poca luz, las instrucciones son larguísimas y tengo sueño. Mañana veré.

Chau, Gardiner. Chau, rock and roll. Fin de la primera jornada con el Leaf.

MARTES – 7:00hs

En el baúl del Leaf hay un bolsito con el cargador doméstico. Se conecta a un enchufe cualquiera de la casa, como si fuera un celular, y las baterías se recargan. La recuperación completa demora 20 horas. Es mucho tiempo. Por eso, Nissan lo llama “el cable de emergencia”. La marca recomienda instalar un WallBox en la casa de cada propietario. Se paga aparte y la instalación la realiza Enel, aliado global de Nissan-Renault-Mitsubishi. En la Argentina, Enel es conocido por ser el dueño de Edesur, pero puede instalar tu WallBox en cualquier punto del país. El precio del WallBox, al igual que el valor del Leaf, su garantía y otros datos se conocerán recién con la preventa de febrero. La recarga completa con el WallBox es mucho más rápida: ocho horas.

En el baúl del Leaf hay un bolso con el “cable de emergencia” (más un adaptador y un alargue) para la recarga de las baterías en un enchufe doméstico, común y corriente.

Pero hay un problema: las instrucciones desaconsejan utilizar alargues y adaptadores.

MARTES – 7:10hs

“El cable de emergencia es muy práctico y seguro, pero ojo con la instalación eléctrica de tu casa”, me advirtió ayer, durante una charla informal en la YPF de Palermo, Javier Cardini, CEO de QEV Argentina. Es la empresa proveedora de los surtidores eléctricos de las estaciones de servicio. Los equipos de las YPF podrán recuperar el 80% de las baterías del Leaf en apenas 40 minutos. Cardini sabe muchísimo sobre autos eléctricos. Y tiene un maravilloso sentido común para trasladar su conocimiento a la realidad argentina. “Antes de empezar a recargar autos eléctricos en tu casa, te recomiendo que llames a un electricista, para que revise toda la instalación doméstica. No hace falta tener una instalación trifásica para usar el cable de emergencia o el WallBox, pero todo tiene que funcionar bien”. Mi casa la terminé de construir en 2010. Toda la instalación eléctrica se hizo a conciencia. Pero, si el techo tiene algunas goteras cuando llueve fuerte, prefiero no averiguar qué ocurriría si llegase a conectar 300 kilos de baterías a un solo enchufe. Además, está por comenzar a llover. Y esa zona del garage se encuentra a la intemperie. La recarga domiciliaria queda cancelada.

La tentación es hacer la prueba, de todos modos.

Pero mejor no. Primero vamos a revisar la instalación eléctrica en el garage de Lubri-Press.

MARTES – 9:30hs

Hoy la agenda de trabajo es más tranquila, sólo hay eventos en Nissan y Mercedes-Benz. Pero es el momento de darle también un poco de tiempo a la agenda familiar. V.C., mi hijo de doce años, ya terminó la escuela y decidió acompañarme durante el día, con el plan de llevarlo hasta la casa de un amigo por la tarde. Trae una mochila con su tablet y todo un cablerío: esto el Leaf lo va a sentir. La demanda de energía ya no será sólo el aire acondicionado y la carga del celular de un cuarentón. El Posmilenial conecta su tablet, me roba la conexión wifi del celular, ingresa a Spotify mediante el Apple CarPlay y salimos escuchando Imagine Dragons. Al palo. Eso no es nada: también le gusta jugar con los gadgets del auto. Enciende la calefacción de asientos, sube el aire acondicionado y me muestra todas las funciones de la computadora de abordo (que obviamente yo ignoraba). Con las manos congeladas, las pompas transpiradas, los tímpanos reventados y el cerebro estallándome por el bombardeo de información, salgo a la ruta. Esta Generación Z consume más electricidad que la vieja estufa de cuarzo de mi abuela. Pero, lo dije al comienzo: la idea de esta prueba nunca fue economizar energía.

En esta pantalla del Leaf se puede medir el consumo energético del motor (izquierda), del aire acondicionado (arriba, derecha) y de otros dispositivos activados (abajo, derecha).

V.C. (y toda su parafernalia de dispositivos electrónicos) se suman al recorrido de hoy.

MARTES – 10:30hs

Llegamos a las nuevas oficinas de Nissan en Vicente López. La marca organizó un desayuno de prensa para celebrar que la Frontier cordobesa ganó el Premio PIA, al Vehículo Comercial del 2018. La idea es hablar de la pick-up, pero todos en Nissan quieren saber cómo me está yendo con el Leaf. No, bueno, esto último es mentira. En realidad, todos quieren saber cuál es la opinión de V.C. Y el pibe les dice: “Está muy bien, pero es peligroso que un auto eléctrico no haga ningún ruido. Hoy llovía mucho y un señor cruzó la calle a mitad de la cuadra. No miró y tampoco escuchó que venía el auto. Ni se enteró que estábamos nosotros. Casi lo atropellamos”. Es la pura verdad. Para mis adentros, agradezco que todavía tengo reflejos y que los frenos del Leaf son muy buenos. Casi me llevo puesto a ese distraído que escapaba de la lluvia. Diego Vignati, presidente de Nissan Argentina, le explica a V.C. que el Leaf viene de fábrica con una alerta acústica, pero que sólo funciona cuando se coloca la reversa. Existe una aplicación para descargar un sonido de marcha hacia adelante, pero la tiene que activar el usuario. Vignati promete analizar la posibilidad de ofrecerlo de serie en la Argentina. Mi hijo tiene doce años y ya hace críticas constructivas para la industria automotriz. Perdón por el párrafo de padre orgulloso, pero hoy es el día en que empecé a planear mi retiro: tiene forma de hamaca paraguaya y está colgada en el jardín de casa. V.C. terminó de decir lo suyo y, acto seguido, atacó la bandeja de sanguchitos de miga. ¿No te digo? ¡Es igual al padre!

MARTES – 12:00hs

De Vicente López a Munro, por General Paz y Panamericana. Mercedes-Benz inaugura sus nuevas oficinas centrales en la Argentina. Es un edificio ultramoderno y tendrá puestos de recarga para autos eléctricos, pero no puedo entrar con el Leaf. Está reservado sólo para los autos de la “Estrella” (y eso que, con Nissan, son aliados, jé). En estas oficinas, Leo Valente retiró un auto de los que le gustan a él: con muchas baterías y enchufes.

En las afueras de las nuevas oficinas de Mercedes-Benz, dos Nissan. ¿Igualitos, verdad? No, desde luego que no.

MARTES – 13:30hs

Terminó la agenda de compromisos de trabajo. Pero todavía es temprano para que V.C. vaya a la casa de su amigo. Sigo buscando un lugar donde recargar las baterías del Leaf, sin tener que recurrir al WallBox de AutoFerro ni transpirar por la instalación de mi casa. Me acuerdo de otra YPF. Está en Nordelta. Cuando la inauguraron, hace ya siete años, la presentaron como la “primera estación de servicio sustentable de la Argentina”. Nunca supe por qué. Allá vamos.

La estación de servicio “sustentable” de YPF, en Nordelta.

MARTES – 14:00hs

La YPF de Nordelta tiene un diseño muy moderno, pero ni siquiera tiene cargadores eléctricos (ni encendidos ni apagados). Por fin, en una zona del estacionamiento, descubro la justificación “sustentable”. Hay tres lugares reservados para “vehículos de baja emisión y eficientes”. Estaciono el Leaf, con todo el derecho de pertenencia, pero me parece que a nadie más le importa ese cartelito: otro de esos lugares exclusivos está ocupado por una Chevrolet Spin. Tampoco hay que ser prejuicioso: seguro tiene GNC.

Estacionamiento reservado para el Nissan Leaf.

La Spin que ocupa el otro lugar reservado, ¿tendrá GNC?

Batería: 22%. Autonomía estimada: 56 kilómetros. Distancia recorrida: 145,6 kilómetros.

MARTES – 15:00hs

Almorzamos en la YPF la peor hamburguesa de la que tenga memoria. La Cheta de Nordelta tiene razón. Mejor, huyamos de acá. Viaje veloz hasta el Casco Histórico de San Isidro. Lo dejo a V.C. en la casa de su amigo Nacho. Al mismo tiempo, están llegando un montón de chicos y chicas. Los varones siempre quieren saber qué auto tengo en el garage de Lubri-Press. Pero estas vez, las que gritan “¡qué divino!”, son las chicas. V.C., agrandado, les explica: “Es eléctrico, pero un poco peligroso, porque no hace nada de ruido”. El tipo es obstinado, como el padre. El plan de los chicos era hacer una fiesta en la pileta de Nacho. Pero llueve. No necesito verlos: sé que van a terminar todos conectados a Roblox, consumiendo más electricidad que el minado de Bitcoin.

V.C. se queda con Roblox, en el Casco Histórico de San Isidro.

Batería: 9%. Autonomía estimada: 26 kilómetros. Distancia recorrida: 180,4 kilómetros.

MARTES – 15:15hs

Tengo que devolver el Leaf antes de las 18 y todavía le queda un poquito de batería. Por suerte, él vive cerca. A mi amigo Facu lo conozco desde que tenía doce años. Fuimos juntos a la escuela. Hoy tiene 45, como yo, y acaba de ser padre por primera vez. Sé que Lucas fue un bebé muy buscado y soñado. Ahora también sé que es hermoso, tiene cachetes calentitos y que, cuando duerme, irradia paz. Facu es ingeniero y crecimos juntos, hablando siempre sobre autos. Estuvo tres días en la clínica con su esposa y el bebé, así que quiere salir a despejarse un rato: quiere ver el Leaf. Es ingeniero: levanta el capot, quita alfombras, desarma algunos paneles, le preguntó: “¿Qué hacés?” Quiere ver las baterías. Le explico que, por seguridad, están ocultas, para que nadie meta mano ni siquiera por error: “Qué aburrido”, me dice. Lo maneja un rato. Se maravilla con tanta tecnología. “Quiero uno”, me dice con toda su parquedad de ingeniero. Algún día le voy a contar a Lucas la historia del día en que lo conocí. Y de cómo lo dejamos en su cunita, porque a su padre lo sorprendió un auto eléctrico. Todavía faltan muchos años para ese día, pero ya sé cuál será su respuesta: “¿Y qué tenía de raro que el auto fuera eléctrico?”

Bienvenido, Lucas.

Batería: 1%. Autonomía estimada: “—“. Distancia recorrida: 195,5 kilómetros.

Alerta de batería baja.

MARTES – 16:30hs

Todavía me queda una hora y media de tiempo para devolver el Leaf, pero la batería ya está en las últimas. Por debajo del 9%, una señora en español te alerta por los parlantes: “Nivel de batería muy bajo. ¿Desea buscar una estación de recarga?” Como es una unidad de exhibición, traída desde Estados Unidos, los mapas del GPS sólo muestran estaciones de ese país. Y, yo ya sé, el único lugar donde puedo recargar es AutoFerro. Me acerco a la zona del concesionario y me quedo girando por los alrededores. Quiero ver cuántos kilómetros puedo recorrer sólo con aquella carga inicial del lunes por la mañana y sin activar ninguna de las funciones para economizar batería. Durante dos días manejé el Leaf como si fuera un auto cualquiera. Lo aceleré cada vez que pude y lo exigí para que cumpliera con todas las funciones que demandaba mi comodidad y la de mis acompañantes. Pero tampoco quiero quedarme tirado en el medio de la calle. Sigue lloviendo y no quiero tener que empujarlo. Cuando, por fin, el indicador de batería llega al 1%, ingreso a AutoFerro.

Tiempo de recarga total, enchufado al WallBox de AutoFerro: ocho horas.

CONCLUSIÓN

En total, fueron 195,5 kilómetros, con el modo de mayor consumo posible. Está muy lejos de los 389 prometidos por Nissan, porque no utilicé ninguna de las aplicaciones de ahorro que recomienda la marca. Sin embargo, me alcanzó y sobró para cumplir con todos los compromisos de dos días completos de mi agenda estallada. Ocurre todos los fines de año. No sé si a vos, que estás leyendo esto, te servirá este rendimiento. Pero sí sé que el Leaf es el auto que yo necesito para moverme todos los días por la ciudad. Tan sólo tendría que instalar un WallBox en casa y la alarmita de peatones, paras cumplir con el reclamo de Lubri-Press Kids. Ah, y ya que estamos, también necesitaría una pick-up Titan, para ocasiones especiales. Por eso, una vez más, mi deseo para este año es: que el futuro nos encuentre con un auto eléctrico para todos los días, en la puerta de casa. Y con un V8 en el garage, para divertirnos los fines de semana.

 

Carlos Cristófalo
Producción fotográfica: V.C., A.T. y S.D.P.

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